La cantera de Tomelloso, en mayúsculas por favor

Cuando peor panorama pintaba el decisivo duelo con el Guadalajara del pasado domingo, la cantera salió al rescate. Un gran Javi Fernández causó estragos con sus apariciones entre líneas, arrancadas y cambios de ritmo que ya no hicieron sentirse tan cómodo al Guadalajara. Y el gol que valió la permanencia lo marcó Javi López, el canterano que volvió a casa por Navidad en invierno, tras su etapa en el Valencia y Conquense. Partido enorme de Loren Molinero atrás, bien el otro Loren en el medio y solvente y seguro Buyo en la portería, la brega de un incombustible Gallego. No es mi intención ser excluyente porque  hubo otros futbolistas que también aportaron mucho como Juanfri, De La Hoz, Ureña, Luque…pero el otro día fue de la cantera.

Ahora que el club ha normalizado su situación institucional y que empieza a esbozarse el proyecto del próximo año, convendría no olvidarse de los de casa. No es mi intención plantear el dilema de si el equipo debe ser de canteranos o de gente de fuera, hay puntos de encuentro y es cierto que siempre gusta ver caras nuevas. Pero un equipo de fútbol de una ciudad como Tomelloso debe articularse siempre en torno a jugadores locales, ese núcleo duro de futbolistas que se conocen bien dentro y fuera del campo, que hacen vestuario, que imponen un código de normas que hace que todo funcione mejor. Con esta base y fichajes que mejoren lo existente Recuerden el Tomelloso de los Navarro, Moreno, Treviño, Dani, Luismi…que tantas promociones de ascenso jugó en compañía de los que iban llegando. Siempre diré que la generación del 92, aquella que consiguió el histórico ascenso a la división de honor, podría haber sido ese corazón de la plantilla, pero quizá no hubo la paciencia suficiente.

La magnífica temporada de los dos equipos juveniles y concienzudo  trabajo que se realiza en la Escuela de Fútbol que este fin de semana  nos ha traído un campeón en la categoría infantil refuerzan mi tesis del respeto por la cantera. Viene de lejos el importante número de jugadores de la ciudad que se han ido perdiendo por esa errónea percepción que lo de fuera es mejor que lo de dentro; algunas veces puede que sí, pero otras no y sobran ejemplos. 

Ser directivo es una de las labores más ingratas. Una figura expuesta constantemente a las críticas y opiniones de los aficionados y medios de comunicación. Pero ellos vienen a ser los picapedreros que generan ingresos, que pagan las nominas de los futbolistas, que resuelven toda esa logística para que cada fin de semana haya fútbol en la ciudad en varias categorías. Ellos apostaron, con la mejor intención, por un equipo de alto pedigrí que no ha dado los resultados esperados y al que han ido pagando religiosamente como bien agradeció el pasado domingo el entrenador. Perolas odiosas comparaciones dicen que este equipo ha ganado menos partidos y ha obtenido menos puntos que el del año pasado. Toca analizar y reflexionar.

Pero mientras se analiza y reflexiona, la cantera de Tomelloso en mayúsculas, por favor.


2018-05-15T00:00:00

La Voz de Tomelloso