Buscando salidas dignas a la situación de los temporeros

Tomelloso acoge una interesante mesa redonda en la que se ofrecen distintos puntos de vista sobre el problema y se plantean algunas vías de solución

En la víspera de San Isidro, la Casa de Cultura de Tomelloso acogió una interesante mesa redonda en la que se abordó la situación de los temporeros en Tomelloso. Organizada por Cáritas, la entidad que tanto ha trabajado por este colectivo, contó con la participación de Cristina Duque, de UGT; Rafael Muñoz, de CCOO; José Ángel Moreno, secretario y director de Formación de la Cooperativa Santiago Apóstol; Raúl Martínez Cerro, de la Asociación de Empresarios de la Comarca de Tomelloso; Manuel Ruiz, presidente de la Hermandad de San Isidro; Natalia Moreno, técnico de empleo de Cáritas y Mustafá, un temporero. Moderó la mesa el periodista Cándido Dacosta. Antes del inicio de la mesa, la presidenta de Cáritas, Teresa Requena, manifestó que “en esta mesa redonda no se va contra nadie, simplemente se trata de dar a conocer su problemática y ver que posibles soluciones pueden ofrecer los sectores implicados. Por lo general, el trato es digno, pero hay excepciones que debemos atajar”. En la misma línea, la concejala de Servicios Sociales, Isi Serna, consideró muy saludable la celebración de esta mesa, “porque no es lógico que en el siglo XXI algunas personas pasen por esta lamentable situación”.

La proyección de un vídeo sobre la realidad de los temporeros sirvió para conocer la magnitud del problema: largas jornadas, mafias, abusos por parte de los intermediarios, dificultades para conseguir alojamiento, irregularidades en las cotizaciones a la Seguridad Social y controles insuficientes. Una situación de gran vulnerabilidad que se abordó desde prismas diferentes. Cándido Dacosta aseguró que poco importa lo que ocurre en el mundo rural, “que es el primer eslabón de la cadena”, mientras que Mustafá ofreció un duro testimonio acerca de cómo están los inmigrantes en el campo. “las jornadas son largas, de 12 horas, o lo que es lo mismo de sol a sol y deprisa. Hay mucho intermediario que es que te sube en la furgoneta, ocurre aquí y en los demás sitios”. Raúl Martínez expresó su desacuerdo con las prácticas de los intermediarios. “Habrá que buscar la manera de que sean los propios agricultores los que busquen a la gente, para que los intermediarios no les cobren nada a los temporeros. Igual que un producto tiene su trazabilidad por su calidad, la debería tener también desde el punto de vista de los trabajadores”.

“Sentimos mucha impotencia”, dijo Cristina Duque. “Hacemos todo lo que podemos para ayudar a esta gente, pero no llegamos. Al ser un población flotante, que en poco tiempo, cambia de un lugar a otro no resulta fácil buscar soluciones”. Duque denunció los aberrantes abusos que sufren algunos temporeros, “que pueden haber estado trabajando dos o tres meses y a lo mejor han cotizado solo 4 o 5 días”.  La representante de UGT consideró interesante copiar el modelo de la vendimia francesa “que está muy bien regulado mediante convenio”.

José Ángel Moreno lanzó una posible vía de solución. “Las cooperativas podrían ser los intermediarios mejores para la contratación de los temporeros. De hecho, en Santiago Apóstol prohibimos la entrada a aquellas personas que no tengan contrato laboral”. Para Rafael Muñoz, “el problema es que la situación se ha normalizado. Se ha visto a temporeros cogiendo pimientos de noche con linternas para evitar las inspecciones. Vigilar el sector agrario es más complicado que otros, la inspección no dispone de recursos suficientes para desarrollar su labor”. Muñoz criticó también los abusos en las cotizaciones. 

Por su parte, Manuel Ruiz señaló que “la realidad no es la que se ve en el vídeo. Hay muchos agricultores legales que contratan bien, se trata de acabar con esos garbanzos negros que lo estropean todo”.  Y volvieron a plantearse más vías de solución. Natalia Moreno explicó como funciona el Taller de Orientación e Intermediación Laboral de Cáritas. “Se enseña a mejorar la empleabilidad, les damos habilidades y conocimientos. También tenemos una bolsa de trabajo con diferentes perfiles profesionales. El objetivo es que el trabajo se produzca en unas condiciones dignas, partiendo de una base muy clara; no debes hacer, lo que no te gustaría que te hiciesen a ti”.

En el debate afloró el tema de los albergues y los alojamientos. “Los albergues se han ido cerrando pero son necesarios”, -dijo Muñoz-, si bien un técnico de Servicios Sociales matizó que “no se llenan porque algunos temporeros prefieren no someterse a normas de horarios y demás”. El moderador volvió a insistir “cuando las ONGs tienen que saltar a la palestra es que algo falla por parte de los actores implicados y la propia administración”. Al final desde el público se plantearon cuestiones como la dificultad que tienen los agricultores para encontrar casas donde alojar los temporeros, el transporte, o la necesidad de planificar las campañas con la suficiente antelación. Después de casi hora y media, concluyó un foro de debate interesante porque se analizó el problema desde diversos puntos de vista y se aportaron vías de solución


2018-05-15T00:00:00

La Voz de Tomelloso