Opinión

Nuestro paisajes XI: El Lobillo

Joaquín Patón Ponce | Lunes, 24 de Enero del 2022

El Lobillo es una aldea de medio centenar de casas. La mayoría de los propietarios de casas y tierras son de La Solana o alguno de Alhambra. Estas dos poblaciones son las más próximas a la aldea. Sin embargo, esta se encuentra en término municipal de Argamasilla de Alba.

El Lobillo es similar a otras concentraciones pequeñas de casas que hay en La Mancha, entre ellas podemos citar Alameda de Cervera, con tres núcleos de población en un pueblo pequeño. El lento transporte con mulas durante el siglo XIX y XX condicionaba la distancia de las plantaciones agrícolas con los núcleos urbanos. Los agricultores en algunos casos, lo solucionaban  construyendo varios grupos de casas. Algunas de ellas más cercanas a los cultivos.

Aquí el paisaje manchego abandona la llanura para ondularse, unas veces más y otras menos. Los cultivos son muy variados, hay tierras de siembra de cereal, buenos olivares, viñedos, almendros y pistacheros. Hay también zonas sin cultivar, en las que crecen monte bajo y encinas  de mediano tamaño.

Los agricultores solaneros que tenían aquí la mayoría de su cosecha, sobre todo cereal, viña y olivos, se vendrían a vivir a su casa de El Lobillo cuando empezase la siega y aguantarían aquí durante la vendimia y la recogida de aceituna.

Esta zona es terreno de monte. Aunque las tierras no se empinan mucho, hay algunos rodales sin cultivar porque tienen piedras muy grandes  que dificultan  el laboreo. Estos rodales le vienen muy bien al paisaje, pues se ven en ellos gran cantidad de arbustos y encinas de pequeño y regular tamaño.

Al suroeste de la aldea de El Lobillo hay una encina grande reconocida en varias guías del género como árbol singular: La carrasca de El Lobillo. Se nos ha dicho por parte de los vecinos  que hace cincuenta años el Alcalde pedáneo disponía para las grandes ocasiones y desfiles de protocolo de un bastón de mando.  En la empuñadura del bastón estaba grabada la imagen de  la carrasca de El Lobillo.

Muy cercanos a la aldea de El Lobillo hay parajes de nombres tan evocadores como El Zorrillo y el Abubillo. Estos nombre no dicen que no hace mucho en las proximidades de la aldea había todos estos animales salvajes y algunos más.

Aquí no hay acuífero ni garantías de que los pozos  que se puedan hacer vayan a tener un buen caudal de agua. Sin embargo, en una finca privada que hay un poco antes de llegar a la aldea, existe un pozo con el nivel del agua a poca profundidad que nadie ha visto nunca seco.

En la actualidad, las casas de la aldea del lobillo en su mayoría se usan como segunda residencia o en verano. Todo el mundo dice por aquí que en la canícula hace unos grados menos que en la llanura.

Los que tienen la suerte de tener una casa en la aldea de El Lobillo, además de disfrutar de un bonito  paisaje, pasarán menos calor en los tórridos veranos manchegos. Los muchos  que no la tenemos, nos achicharraremos un poco más en nuestra infinita llanura,  de la cual podemos decir muchas bondades…Pero no que sea fresca en julio y agosto.