Descubriendo Tomelloso

De los apellidos de Tomelloso (IV). Olmedo

Ángel Martín-Fontecha | Miércoles, 30 de Marzo del 2022

Siguiendo con el estudio de los apellidos de Tomelloso, presento a continuación la investigación sobre el apellido OLMEDO. Su origen no es del todo claro, aunque la hipótesis más consolidada por los estudiosos determina que este linaje tuvo su cuna en la villa de Olmedo de la provincia de Valladolid y “que fue reconocido como de notorios hijosdalgo”. Se cree que este apellido fue otorgado a algún caballero aragonés que participó en la conquista de la citada villa vallisoletana.

El término Olmedo se debe a la abundancia de olmos que había en esta comarca castellana delimitada por los ríos Eresma y Adaja. Hasta la década de los años 30 del pasado siglo XX este tipo de árbol era el mayoritario de la Tierra de Olmedo, hasta la aparición de la grafiosis (una enfermedad causada por un hongo). Parece ser que los vacceos (pueblo prerromano asentado en el sector central de la cuenca del Duero) dieron nombre a esta comarca pues llegando a este lugar con ocasión de sus cacerías y, fatigados por el calor, se acogieron a la sombra de un olmo y, "deseosos de gozar situación tan agradable como útil, procuraron que los pueblos más vecinos hiciesen allí su asiento".

El momento histórico de la conquista de Olmedo y de la aparición del apellido hay que localizarlo a finales del siglo XI cuando el rey Alfonso VI estaba inmerso en diferentes campañas militares con el objetivo de conquistar la ciudad de Toledo. En este proceso fueron conquistadas y repobladas además de la villa de Olmedo las de Íscar también en Valladolid o las de Coca y Cuéllar en la provincia de Segovia.

La relación entre la villa y el apellido puede confirmarse con algunos elementos comunes en la heráldica de ambos. Así en el escudo de la localidad de Olmedo podemos observar dos leones rampantes y el álamo que también aparece en simbología de esta estirpe.La importancia histórica, desde el siglo XII al siglo XV, de la villa de Olmedo fue tal que quedó refrendada con el siguiente refrán: “Quien señor de Castilla quiera ser, a Olmedo de su parte ha de tener”.

La descripción heráldica del apellido Olmedo es la siguiente:

Escudo partido: Primero de oro con un león rampante de su color natural, y segundo, de plata, con un álamo de sinople. Bordura general de azur con ocho sotueres de oro.

 

La presencia de este apellido en Tomelloso hay que buscarla a partir del siglo XVII Gracias a la extensa información aportada por Rafael Olmedo Pérez, que formará parte del siguiente artículo sobre este apellido, con los datos sobre su propio árbol genealógico familiar, hacia 1640 nació Pedro Olmedo que luego se casó en 1669 en Tomelloso con Inés Morales (según el apunte que existía en el Libro 1º de Matrimonios en el Archivo Parroquial de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, folio 96). Un hijo de este matrimonio fue Eugenio Olmedo Morales nacido en Tomelloso en 1677.

Como se ha dicho anteriormente, en el siguiente artículo se darán detalles de ese árbol genealógico que nos descubrirá diferentes líneas de los Olmedos en la localidad que desde ese siglo XVII han continuado el linaje hasta nuestros días.

Y así son muchos los tomelloseros que aparecen en el devenir histórico de la localidad con este apellido Olmedo. A continuación, como muestra se presentan algunos de estos paisanos:

En el siglo XVIII, en 1768, tenemos referencias de José Olmedo y su familia implicados en un pleito iniciado por el Tribunal de la Inquisición contra Antonia de Lara, "vecina del Tomilloso y natural del mismo pueblo, de 36 años, viuda". Se trata de un proceso por “Supersticiones” iniciado cuando ante el cura de Tomelloso Don Juan Cristóbal Manzanares se presentó Ramona Morales y le expuso que la acusada se iba a casar con José Olmedo pero que al parecer el padre de él, José, y la hermana, Ángela, no veían bien este enlace por lo que a modo de sortilegio Antonia de Lara "todos los días echa sal a José Olmedo y Ángela Olmedo, que son padre y hermana de su novio José". Echar sal era considerado como un acto de hechicería contra alguien que era considerado indeseable o al que se le deseaba el mal.

El linaje Olmedo también está relacionado con una de las mujeres más importantes de la historia de Tomelloso. Doña Crisanta Moreno Martínez (nacida en el siglo XVIII), reconocida benefactora local que trajo la primera línea de teléfono y de telégrafo a Tomelloso y que construyó el Hospital-Asilo “San Víctor”, era hija de Patricio Moreno Olmedo y Gregoria Martínez Romero.

A mediados del siglo XVIII nos encontramos en el Archivo Histórico Nacional un extensísimo expediente (iniciado en 1749 y que concluyó en 1790) sobre la venta de unas tierras situadas en los Montes de Peñarroya y la Moraleja (término de Argamasilla del Alba) realizada por el tomellosero Bernardo Olmedo a favor del Infante Pedro Carlos, Gran Prior de la Orden de San Juan de Jerusalén.

A través de los datos del Catastro del Marqués de Ensenada (1749), encontramos a Alejandro Olmedo Rodrigo como propietario de un alambique para producir aguardiente (había dos en Tomelloso), situado en la calle del Molino de la Membrilleja (actual calle Alfonso XIII). De él se decía que producía más aguardiente que los cinco alambiques de los que él también era propietario en Campo de Criptana. Alejandro era propietario de 4000 vides en Tomelloso y 2500 vides en Criptana. De su casa tenemos la referencia de que tenía 624 varas cuadradas y constaba de cuatro cuartos con sus dormitorios, dos cocinas, cuadra, dos pajares, patio. pozo, corral, cámara, cueva y bodega.

Precisamente a lo largo de década la familia Olmedo fue propietaria de alambiques y mantuvo la producción de aguardiente y holandas (otro nombre de la saga fue Francisco Olmedo en 1851) hasta el siglo XX.

En el ya citado Catastro de la Ensenada observamos más datos de personajes que con el apellido Olmedo eran referentes sociales y económicos de la localidad. Como muestra vemos como algunas de las casas más grandes de la época pertenecían a Juan Olmedo o Vicente Olmedo (“de más de cien reales de utilidad”). De Juan Olmedo también tenemos la referencia de que poseía 4000 vides en Tomelloso y 2500 cepas en Campo de Criptana.

De otro gran propietario, José Olmedo, sabemos que su cueva tenía capacidad para 145 arrobas y además era propietario de 40 fanegas de tierra en Tomelloso y 127 cuerdas en Campo de Criptana.

Siguiendo con este catastro histórico, en la calle Socuéllamos tenemos la referencia de Isabel Olmedo (viuda de Juan Cepeda) propietaria de una bodega.

Además de estos grandes propietarios (muchas de cuyas propiedades fueron adquiridas mientras la llamada Desamortización) encontramos otros “Olmedos” como Pedro Ortiz Olmedo de profesión agrimensor, Francisco Olmedo de profesión aserrador, albañiles como José Olmedo y Francisco Olmedo Castillejos, carreteros como Eugenio Olmedo o Baltasar López Olmedo.

También en el siglo XX, en la “Guía de Tomelloso” (1915) nos encontramos a José Olmedo Román como exportador de vinos siendo propietario de una de las más importantes bodegas de la localidad.

Heredero de la tradición vinícola de la familia Olmedo tenemos en el siglo XX a José María Olmedo Perales y Bodega “La Esperanza”. Nacido en 1885 tenía su domicilio y la bodega en la calle Martos (actual Francisco Carretero), aunque también tenía acceso por la calle La Parra. En julio de 1930 se le concedió autorización para usar el emblema de la ciudad como accesorio alegórico en la marca de fábrica del producto de su industria “Anís Olmedo”.

Al término de la primera década del siglo XX, se inició un conflicto bélico con Marruecos (1911) originado por la sublevación de las tribus rifeñas contra la ocupación colonial española, fue  denominada “Guerra del Rift” (región montañosa del norte de Marruecos). A este enfrentamiento fueron enviados muchos jóvenes españoles y entre ellos una decenas de tomelloseros. Como ejemplo este modelo de tarjeta postal que desde el frente africano los soldados enviaban a sus familias en España. Ésta en concreto fue remitida por el tomellosero J. Olmedo destinado en la Banda de Música del Regimiento de Melilla en Marruecos.

En los “Cuentos de mamá” de Francisco García Pavón (1952), nos detalla la aparición de los primeros vehículos en la localidad de Tomelloso (en los años 30 del pasado siglo XX), entre ellos nos encontramos con el de Florentino Olmedo (además del de Peinado, el de Bolos, el de Don Jesús Ugena, el de la Loló, el de Marcelino el de la confitería, el de Angel Soubriet, el de los Comptes, los de los Torres, el de los Camachos, el de los Espinosas o el del propio abuelo de García Pavón).

A mediados del siglo XX (1956) tenemos a Isidoro Olmedo Cepeda, valedor incansable para la construcción de un nuevo coso taurino en Tomelloso tras la desaparición del antiguo. Como muestra podemos disfrutar de este escrito en defensa de la nueva plaza de toros: