En la historia de España hay cinco mujeres juristas como
ejemplo de la introducción de la mujer en el mundo de la judicatura:
Victoria Kent Siano, primera directora general de
Instituciones Penitenciarias y Diputada a Cortes Constituyentes.
Clara Campoamor Rodríguez, activa sufragista y Diputada a
Cortes
Julia Álvarez Resano, Diputada que fue la primera
Gobernadora Civil de España y también la primera Magistrada.
María Luisa Algarra, primera mujer Jueza de la historia
política española.
Elvira Fernández–Almoguera Casas, primera mujer que
ocupó legal y orgánicamente un cargo en el Ministerio fiscal.
Elvira Fernández-Almoguera Casas nació el 20 de agosto de
1907 en Herencia (Ciudad Real). Fue la mayor de cuatro hermanos: Virginia
(también nacida en Herencia el 20 de septiembre de 1911), Ramón y Josefa (ambos
nacidos en la localidad albaceteña de Minaya).
Era hija de Cipriano Ramón Fernández-Almoguera
López-Sepúlveda (natural de Herencia, nacido en 1876). Y de Virginia Rosalía
Ruperta Casas Torrente (natural de Villarrobledo, nacida en 1887). Cuando nació
Elvira, su padre Ramón aparece con el oficio de “propietario”. No en vano,
estamos ante una familia con una importancia económica y social relevante en
Herencia. En la fecha del nacimiento de Elvira, un tío suyo, Don Ramón
Fernández-Almoguera Carrero, era alcalde de la localidad.
El padre de Elvira, el herenciano Ramón Fernández-Almoguera,
falleció en la localidad albaceteña de Minaya el siete de marzo de 1955 (a los
79 años de edad –y no 75 como indica su partida de defunción-), siendo ya viudo
de la madre de Elvira, Virginia Casas.
Elvira falleció el 14 de agosto de 1938, soltera, en su
domicilio de Albacete, en la calle Marqués de Molins número 17. Tenía 30 años
de edad y la causa de su muerte, según el apunte en el Registro Civil de
Albacete, fue una grave afección cardiaca. La inscripción de fallecimiento en
el Registro Civil perpetúa para el recuerdo la que fuere su profesión,
“abogada”.
Tras los estudios de secundaria de la época inició sus
estudios superiores diversificando sus aspiraciones, lo que pone de manifiesto
el carácter humanista de esta herenciana por adquirir un conocimiento amplio en
dos carreras universitarias tan diferentes (Derecho y Química), por si fuese
poco, en centro docentes muy distantes entre sí (Murcia y Madrid).
Así, esta mujer, se matriculó en la Facultad de Derecho y de
Ciencias Sociales de la Universidad de Murcia y en la Facultad de Ciencias de
la Universidad Central de Madrid. Aunque estos estudios no los concluyera y se
dedicara exclusivamente al mundo del Derecho, viendo sus primeras notas no
podemos dudar de la capacidad científica de nuestro personaje.
De su expediente académico en la Universidad madrileña
podemos ver que el domicilio de Elvira en la capital de España estaba en la
Calle Fortuny número 30. En esta dirección estaba ubicada desde 1915 la
denominada “Residencia de Señoritas”, que fue el primer centro oficial
destinado a fomentar la enseñanza universitaria para mujeres en España.
Dirigida desde su creación en 1915 por la pedagoga María de Maeztu, dejó de
funcionar en julio de 1936 y desapareció tras la Guerra Civil.
En este centro las residentes además de contar con los
servicios de alojamiento, disponían de un laboratorio en el que hacer sus
prácticas, con una nutrida biblioteca en la que apoyarse para sus estudios y
con un programa de clases, conferencias, conciertos o lecturas poéticas
orientado a ampliar su formación.
Todo ello en una atmósfera pensada para ”ofrecer a las
alumnas la garantía de un hogar espiritual rodeado de benéficos influjos, en el
que poder disfrutar de las ventajas de la vida corporativa, de un sano ambiente
moral y de toda clase de estímulos y facilidades para el trabajo”, según un
folleto de 1933.
Estudió casi toda la carrera de Derecho en la Facultad de la
Universidad de Murcia, salvo una asignatura, la última, que hizo en la
Universidad Central de Madrid. Esta última asignatura era la denominada
“Práctica Forense y Redacción de Instrumentos Públicos” y tras el traslado del
expediente académico (efectuado el 21 de diciembre de 1927) se presenta a
examinarse de la misma, en la convocatoria extraordinaria de enero de 1928,
obteniendo la calificación de aprobado. Tras esto inició los trámites para que se
le expidiera el Título de Licenciado de Derecho por la Universidad madrileña.
El pago de las tasas para el Título de Licenciado en Derecho lo efectuó en
septiembre de 1928 y sólo dos meses después (28 de noviembre) recibió dicho
título.
Una vez obtenido el título de Licenciado en Derecho por la
Universidad Central de Madrid, Elvira Fernández-Almoguera ingresó en el Colegio
de Abogados de Albacete en 1929, convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo
en la corporación de abogados albaceteña. Habrá que esperar hasta el 26 de enero
de 1970, cuando otra mujer se incorporará a este Colegio de Abogados (esta
segunda abogada sería María del Rosario Juncos Sáez).
Elvira Fernández-Almoguera fijó su domicilio profesional en
la emblemática y monumental galería comercial, de estilo modernista, del Pasaje
de Lodares, en concreto en el nº 1, de la capital albaceteña. De su actividad
profesional sabemos, gracias a la Lista de Abogados de Albacete de 1932 que
estuvo adscrita a los turnos de Abogados para Pobres, tanto en asuntos penales
para delitos con penas inferiores hasta seis años como en asuntos de naturaleza
civil.
Con el alzamiento militar de Julio de 1936 su vida
profesional experimentó inesperados rumbos. Participó activamente como abogado
fiscal interino, tanto en los nuevos órganos de Administración de Justicia de
base popular surgidos a consecuencia de la guerra en la zona leal a la
República, como en la Audiencia Territorial de Albacete, hasta la fecha de su
muerte.
La Guerra Civil en el bando republicano supuso para la mujer
la oportunidad de participar excepcionalmente en cargos que hasta entonces le
venían siendo vedados por razón de sexo, como era el caso de la carrera fiscal.
Así, la Segunda República obvió este impedimento sexista por claros motivos de
conveniencia para dotar de personal a los órganos de la Administración de
Justicia, afectados por bajas, ausencias y deserciones. Así se autorizaba “al ministro
de Justicia para que pueda nombrar con carácter interino, funcionarios de las
carreras judicial y fiscal, cualquier que sea su categoría”.
Para encontrar a la siguiente mujer en la historia del
derecho español que ocupase el cargo de abogado-fiscal, habrá que esperar hasta
el 29 de abril de 1974, casi 40 años después,
cuando María Belén del Valle Díaz accediera al mismo.
Siguiendo con el quehacer laboral de Elvira
Fernández-Almoguera, fue nombrada abogado-fiscal interino del Tribunal Popular
de Granada (con sede en Baza), tomando posesión en éste el 29 de mayo de 1937.
Es fecha que para la historia del derecho nos encontramos con una mujer como
fiscal en España.
Al poco tiempo de ese primer nombramiento, cambió el destino
donde ejerciera el mismo cargo de fiscal. Así, el 13 de enero de 1938, la
Fiscalía General de la República, con sede en Barcelona, propuso el traslado
del expediente de Elvira Fernández-Almoguera a la Audiencia Territorial de
Albacete. El Ministerio de Justicia republicano acepta esta recomendación y se
acuerda el traslado por Orden de 17 de enero de 1938, tomando posesión del
nuevo destino el 11 de febrero de 1938. En este destino estaría Elvira hasta el
momento de su repentino fallecimiento.
Durante toda la década de los años treinta del pasado siglo
XX, participó activamente en la vida política de la provincia de Albacete.
Militó en el partido de la Unión Republicana. Participó activamente
interviniendo en mítines diversos por localidad albaceteñas, a veces como representante
de su partido y otras veces en la organización política de izquierdas
aglutinadas en el llamado Frente Popular para las elecciones generales a Cortes
de febrero de 1936.
El 16 de enero de 2019 en Herencia se inauguró una nueva
sede del Juzgado de Paz local, rindiendo homenaje a Elvira Fernández-Almoguera
Casas. En este momento histórico además de la consideración histórica hacia
esta herenciana se puso en valor el camino que se abrió, con personajes como
Elvira, a tantas mujeres de toda España. Gracias a romper las barreras de su
momento y conseguir dar los primeros pasos como pioneras en distintos ámbitos
sociales, políticos y culturales se ha ido progresando en el reconocimiento del
papel de la mujer en el desarrollo de nuestra sociedad.
Placa conmemorativa del nuevo Juzgado de Paz de Herencia con
el nombre de Elvira Fernández-Almoguera Casas
La herenciana Elvira Fernández-Almoguera Casas fue una de
ese grupo de mujeres nacidas alrededor de la primera década del siglo XX que
luchó con valentía, coraje, inteligencia y determinación por los derechos de la
mujer en una España que las condenaba a la mediocridad. Son la denominada
generación del 14. Su legado permitió que pocos años después otras mujeres se
liberaran del corsé intelectual y social que las constreñía a su papel de
madres y esposas, participando sin complejos de la vida intelectual y cultural
de la España de los años 20 y 30.
FUENTES:
MARTÍN-FONTECHA GUIJARRO, Ángel. “Elvira Fernández-Almoguera
Casas, primera fiscal en la historia de España”. herencia.net. [19 de febrero
de 2019]
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