El futuro del pistacho es prometedor. Es el fruto seco convertido en tendencia. Ha pasado de ser un novedoso snack a convertirse en ingrediente gastronómico esencial y, por sus propiedades hidratantes y antioxidantes, a ser cada vez más apreciado en sectores como el de la cosmética o la salud. Se trata, según los expertos, de un producto versátil con variadas e interesantes posibilidades de innovación en diferentes industrias.
Todo esto, unido a una demanda muy superior a la oferta, que dispara los precios (un 20% más que el año anterior), está teniendo un “efecto llamada” para los agricultores tradicionales, que están mudando sus cultivos de cereal o vid, incluso de almedro, a pistacho, y también para los más jóvenes. Pero no sólo. Las family offices, plataformas que gestionan grandes fortunas de inversores particulares, ya han fijado sus ojos en Ciudad Real y están comprando importantes superficies para plantar pistacho.
Un futuro prometedor, pues, en el que la provincia de Ciudad Real tiene mucho que decir y que aportar. No sólo los inversores, los agricultores e investigadores de la zona, como los del CIAG ‘El Chaparrillo’ a la cabeza, sino también las distintas administraciones (ayuntamientos, Diputación y Junta de Comunidades) coinciden en señalar al pistacho como un producto estratégico.
Con unas 19.000 hectáreas plantadas, Ciudad Real copa casi un tercio del territorio castellano-manchego dedicado al pistacho, que, a su vez, encabeza la extensión nacional, con 70.000 hectáreas y un 80% del total estatal.
En esta línea, España aspira a convertirse definitivamente en el cuarto país productor de pistacho, por detrás de Estados Unidos, Turquía, Irán y desbancando a Siria, según explica Ignacio Lobato, director general de Domo Pistachio. El dirigente de la cooperativa de segundo grado que aglutina ocho cooperativas castellano-manchegas, de la que Pistamancha (Manzanares) es socio fundador, y a la que a finales de 2024 se han unido Pistalife de Tomelloso y Pavisan de La Solana, es claro con respecto a las perspectivas del sector y a sus premisas halagüeñas.
Albóndigas de perdiz y pistacho sobre crema de judía pinesa, la mejor tapa Sabores del Quijote 2022 / Lanza
“El pistacho en Ciudad Real está yendo a más. Somos optimistas y vemos futuro, porque el consumo está creciendo a nivel mundial. Y está pasando algo paradójico, que hay más demanda que oferta. No hay suficiente pistacho en el mundo para atender toda la demanda”, recalca. De modo que, en su opinión, “el futuro del pistacho es, por ahora, brillante” para los productores ciudarrealeños de este fruto seco. “Ahora mismo somos positivos, las expectativas son positivas”, insiste quien también es el portavoz sectorial del pistacho en Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha.
El “por ahora” es un matiz importante, ya que, como sucede en otros muchos sectores, el futuro del pistacho está centrado en un mercado globalizado. La fase actual es de una plantación masiva entre los países de la competencia, entre los que España proyecta convertirse «en una potencia», tal y como opina Juan Miguel del Real, el director de Cooperativas Agroalimentarias. Del Real aseguró en declaraciones recientes que “pronto seremos una potencia”, en referencia a la progresiva entrada en producción de la extensión plantada, actualmente con sólo un 15% de la superficie regional de pistacho con desarrollo productivo. El avance es claro, y en este 2025, las estimaciones prevén que la cosecha sea tres veces superior a la de 2024, año de vecería en el que la producción se redujo en torno a un 50% y apenas rozó las 3.000 toneladas. Si las previsiones se cumplen, los cálculos apuntan a una cosecha que podría alcanzar las 9.000 toneladas.
Sólo un 15% de la superficie de pistacho está actualmente en producción / Lanza
Pero no basta con incrementar el número de plantaciones y aumentar la producción. El posicionamiento en el mercado y la promoción son elementos clave para ese futuro brillante y prometedor del pistacho, que pasa también por la profesionalización, la investigación y la integración. En esta senda se enmarcan algunos de los últimos pasos dados con el respaldo de la Administración regional, como el incremento del 10% en las subvenciones FOCAL (Fomento de la Calidad Agroalimentaria) de este año 2025 a este sector, con el objetivo de potenciar su transformación y comercialización, o la presentación del Plan Estratégico Regional del Pistacho 2024-2028, que el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, realizó el pasado 19 de diciembre. Un documento que recoge cinco ejes de actuación relacionados con la integración y la dimensionamiento del sector, la mejora de la capacidad de transformación, la puesta en valor del producto, la investigación e innovación (selección de variedades), las técnicas de cultivo, control de plagas, y la creación de una interprofesional.
A este respecto, el portavoz de la sectorial del pistacho en Cooperativas Agroalimentarias reconoce que aún “falta desarrollar mucho más el pistacho y su procesado. Hay que mejorar, que profesionalizar. Eso es muy importante en este sector”, insiste. Por lo que destaca la aportación determinante del Centro de Investigación Agroambiental ‘El Chaparrillo’ en el análisis y la búsqueda de singularidades del pistacho regional para crear una figura que reconozca la calidad, una Indicación Geográfica Protegida (IGP).
Otro desafío “muy importante”, agrega, es la integración, la concentración de la oferta. No duda en asegurar que “el futuro del pistacho en Castilla-La Mancha pasa por el cooperativismo”. Y aquí acentúa el trabajo que se está haciendo desde Domo Pistachio, actualmente en fase de inscripción como la primera EAPIR (Entidad Asociativa de Interés Prioritario Regional) de Castilla-La Mancha y “como el proyecto de producción y comercialización de pistacho más grande de España”. Para Lobato “la unión para ser más fuertes” es lo que marca la diferencia ante el objetivo de “poder defender mejor los precios” cuando las cosas no vengan tan bien dadas como se esperan este año.
En cuanto a la Interprofesional será, a juicio de Lobato, un paso fundamental para “hacer promoción, para dar a conocer al consumidor en España, y fuera, que somos productores y hacemos un pistacho de una excelente calidad”. La mejora del sector a la que se apunta tiene también mucho que ver con la inversión. En este sentido, el Grupo Domo, según anuncia Lobato, tiene planificada para este 2025 una inversión de más de 15 millones de euros en la región. De ellos, 5 millones se quedarán en la provincia e irán destinados a la planta de procesados que Pistamancha está construyendo en Membrilla desde 2023 y que se pronostica esté acabada para finales de este año, de cara a entrar en funcionamiento en la campaña 2025-26.
Pero no todo son grandes desembolsos en el mundo del pistacho. Un aspecto también muy prometedor es el relacionado con el desarrollo rural, la fijación de población y la contribución a evitar la despoblación. Ignacio Lobato afirma que “con el cultivo del pistacho se está consiguiendo que personas de Ciudad Real, o de Toledo, que tuvieron que desplazarse a grandes ciudades para trabajar, vuelvan a sus tierras gracias al pistacho. Porque para que un campo de cereales sea rentable, -explica-, tienes que tener como mínimo 200 hectáreas y, sin embargo, hay gente que con 50 hectáreas o 30 hectáreas está viviendo del pistacho. Con lo cual, está permitiendo que familias vuelvan a sus zonas de origen para vivir”.
El pistacho tiene un porcentaje de proteína muy alto, interesante para dietas basadas en lo vegetal, y un perfil de aminoácidos bastante completo, de ácido graso muy saludable, en línea con el aceite de oliva, dicen los expertos. Tanto es así, que diversos estudios a lo largo de las últimas décadas han concluido en destacar las múltiples propiedades y beneficios del pistacho para la salud. Las investigaciones nutricionales apuntan a las propiedades de este fruto seco, que actúa como protector del intestino, mejora la salud del aparato reproductor -por su alto contenido en zinc y vitamina E-, ayuda a fortalecer los huesos y músculos, debido a su aporte de fósforo y potasio, y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, gracias a la presencia de vitaminas E, ácido fólico y fitoesteroles.
A todo ello se suman los más recientes descubrimientos relacionados con los efectos beneficiosos para la salud visual y cerebral que se derivan de su consumo diario. Un estudio realizado por investigadores de la Escuela Friedman de Ciencias de la Nutrición de Massachusetts (EEUU) ha revelado que el pistacho contiene pigmentos esenciales para la retina humana, contribuyendo a frenar el riesgo de padecer degeneración macular (principal causa de ceguera en personas mayores). Así mismo, la luteína presente en este fruto seco puede ayudar a mejorar el funcionamiento del cerebro reduciendo la oxidación y la inflamación y favoreciendo el rendimiento cognitivo, tanto memoria como velocidad de procesamiento. Todo apunta al pistacho como un complemento esencial de la dieta de cara a un envejecimiento más saludable.
{{comentario.contenido}}
"{{comentariohijo.contenido}}"
Miércoles, 2 de Abril del 2025
Miércoles, 2 de Abril del 2025
Miércoles, 2 de Abril del 2025
Miércoles, 2 de Abril del 2025