Algunas tardes, cuando el sol se acuesta,
y casi sientes ganas de imitarlo,
aunque no sea corriente,
se pone uno a pensar, sin provocarlo,
en algunas acciones de la gente
que se mueven regidas por la testa.
Y queremos, hoy seré yo el sujeto,
llevar a cabo ciertos ejercicios
por lograr un buen fruto,
de un modo resoluto,
sin mostrar para nada artificios,
y haciendo lo que pone en el libreto.
Así tendremos como prioridades,
conseguir la ilusión de ser querido
ayudar, si es posible a un semejante,
decir siempre verdades,
no estar nunca aburrido
sino optimista y de buen talante.
Hablar bien de la gente o ser callado,
que murmurar es siempre un gran pecado
aunque fuese verdad lo que dijera
quien ese gran pecado cometiera.
Procurar ser modesto,
que hay gran virtud en esto.
Pero he de hablar, y bien, ya del trabajo
y de lo que diré, nadie se asombre:
es de lo más brillante que hace el hombre
si se entrega con ganas y presteza,
y habrá de trabajar, bien y a destajo,
poniendo voluntad y gran firmeza.
Aunque esto son tan sólo ensoñaciones,
ganas de imaginar algo complejo,
en verdad es bonito
pues son buenas acciones,
mas temo que verán sólo este escrito,
sabrélo yo que soy bastante viejo.
{{comentario.contenido}}
Eliminar Comentario
"{{comentariohijo.contenido}}"
Eliminar Comentario
Domingo, 18 de Enero del 2026