Opinión

Marty Supreme: ¿Le darán por fin el Óscar a Timothée Chalamet?

Luis Manuel Serrano Novillo | Viernes, 30 de Enero del 2026
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Decir que Timothée Chalamet es el mejor actor de su generación sería quedarme muy corto. La mayoría le conocimos allá por 2017, cuando hizo Call Me By Your Name, y desde entonces su carrera no ha hecho más que crecer. Ha hecho de todo, desde ser el Elegido en Dune hasta Willy Wonka, pero con esta película algo me dice que es muy probable que esté cerca de alcanzar por fin su primer Óscar: Marty Supreme.

Escrita y dirigida por Josh Safdie y con un reparto protagonizado por Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A'zion y Tyler, The Creator, entre otros muchos, nos trasladamos a Nueva York en los años 50, donde conocemos a Marty Mauser, un buscavidas y jugador profesional de ping-pong cuyo objetivo es ser el mejor, y da igual si para ello tiene que extorsionar, robar, mentir o hacer favores que nunca cumplirá.

Normalmente, cuando dos hermanos directores se separan, acabamos pensando y decidiendo quién de los dos dirige mejor. Le pasó a Joel y Ethan Coen y también les ha pasado a los Safdie. Cuando en su día vi The Smashing Machine me di cuenta de que Benny Safdie sabía dirigir a actores, dando a La Roca quizá su mejor papel hasta la fecha. Sin embargo, su historia me pareció como una telenovela: era buena, pero ni una maravilla, y solo se salvaba la actuación de La Roca.

Después de ver Marty Supreme queda claro que quien sabe llevar mejor la dirección y el ritmo de la historia es el propio Josh Safdie. Su estilo recuerda mucho a lo ya visto en sus anteriores cintas como Good Time y Uncut Gems. Josh usa mucho el plano detalle, los primeros planos y el plano subjetivo para destacar emociones en los actores y pequeños detalles.

En lo técnico, la recreación de Nueva York de los años 50 está muy bien conseguida. Cada zona, vehículo y vestuario te transporta a la época. La cinta parece haber estado hecha en otra época: es un estilo muy setentero y muy parecido al cine de autor que tanto echo en falta actualmente.

De las interpretaciones poco tengo que decir. Timothée Chalamet está deslumbrante y no sé si este es su mejor papel, pero lo da todo. Viéndola, en ningún momento sabes si estás viendo a Marty Mauser o al propio Chalamet; es como una fusión entre personaje y actor.
De los personajes que aparecen en la vida de Marty, todos tienen su importancia en su historia, y destacaría, además de Gwyneth Paltrow, que sigue demostrando que también sabe actuar y no ser solo Pepper Potts en Iron Man, a Odessa A'zion por su tremendo personajazo e interés amoroso de Marty.

Un punto también a comentar es la música. Safdie ha vuelto a colaborar con Oneohtrix Point Never (Daniel Lopatin), quien también compuso la banda sonora de sus anteriores cintas. Aquí va a ritmo de sintetizador, pero también se añaden canciones de los años 80 como Alphaville o Tears for Fears. Un contraste muy curioso y que, en cierto modo, acaba funcionando de manera increíble. En parte me recuerda a la banda sonora de Challengers, muy discotequera, a ritmo de sintetizador, hecha por Trent Reznor y Atticus Ross.

En breves palabras, si tuviera que decir lo que ha provocado esta película sería lo siguiente: estrés y agobio constante.

Toda la película es un agobio constante que te mantiene pegado a la butaca debido a todo lo que le va sucediendo al propio Marty. Consigues empatizar con él aunque sea un asco de persona. Es un narcisista, egoísta, avaricioso, mentiroso, chanchullero y muchos más adjetivos con los que me quedo corto. Y, pese a todo, consigues encariñarte con él y quieres que le vaya bien pese a no parar de liarla cada cinco minutos.

Ahora bien, si esta película ha sido comentada, ha sido por su campaña de marketing organizada por su estrella principal. Mucho se dijo con la frase de “Marty Supreme, Christmas Day” en aquella videollamada de hace muchos meses, pero eso fue solo el principio. Desde un zepelín gigante, pasando por sudaderas personalizadas a distintos jugadores tanto de baloncesto como de fútbol, pelotas de tenis de mesa personalizadas con el logotipo de la película, una colaboración con EsDeeKid, hasta ver a Timothée Chalamet subido en la cúpula de Las Vegas, no cabe duda de que el marketing ha sido esencial y, en cierto modo, ha tenido éxito. Es una locura, lo sé, pero si quieres que la gente vaya a ver tu película, entonces promociónala a lo grande. Solo espero que para Dune 3 haga lo mismo y lo haga aún más grande.

Marty Supreme es una estupenda película. Esta cinta corona a Timothée Chalamet como el mejor actor de su generación y demuestra que este chaval puede hacer todo tipo de papeles.

Ahora la pregunta es la siguiente: ¿será que por fin esta vez el bueno de Timothée se llevará el Óscar a Mejor Actor a su casa o tendrá que hacer muchas más hasta poder llevárselo?

Es una razón muy sencilla: es posible que le pase igual que a Leonardo DiCaprio (justamente compite contra él en los Óscar de este año). ¿Recordáis cuando DiCaprio se llevó el Óscar por El renacido, pero muchos pensamos —y todavía seguimos pensando— que no debió llevárselo por esa película, sino por El lobo de Wall Street? Pues es posible que a Chalamet le pase algo parecido este año, pero nunca se sabe.

Una cosa está clara: dadle ya el Óscar al niño, que ya se lo merece.

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