Con motivo del Día Internacional de la Mujer (8M), Manos Unidas ha advertido de que, pese a ser las más afectadas por los conflictos armados, las mujeres solo participan en una de cada diez negociaciones de paz. La organización subraya que su presencia resulta clave para lograr acuerdos más duraderos y eficaces en un contexto global marcado por el aumento de los conflictos.
Según recoge la ONG en una nota de prensa, el mundo registra actualmente más de 59 conflictos activos, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial, de acuerdo con el Índice Global de la Paz 2025. En muchos de estos escenarios, las mujeres y las niñas figuran entre las principales víctimas, con desplazamientos forzosos, pérdida de familiares, destrucción de hogares y graves limitaciones en el acceso a educación, empleo o servicios sanitarios.
Además, los conflictos multiplican por cuatro los asesinatos de mujeres y niñas y provocan un incremento del 87 % en la violencia sexual contra ellas. A pesar de esta realidad, su presencia en los procesos de negociación continúa siendo muy limitada: solo una de cada diez negociaciones de paz incluyó a mujeres en 2024.
La Resolución 1325 de la ONU
Manos Unidas recuerda que la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada en el año 2000, establece la necesidad de garantizar la participación plena de las mujeres en la prevención y resolución de conflictos, así como su protección frente a la violencia de género y el impulso de iniciativas lideradas por mujeres en la reconstrucción posterior.
Diversos estudios respaldan esta necesidad. Según datos de ONU Mujeres, la inclusión femenina aumenta un 20 % la probabilidad de que un acuerdo de paz se mantenga al menos dos años y un 35 % de que perdure durante 15 años o más. Además, cuando participan organizaciones civiles lideradas por mujeres, se reduce un 64 % el riesgo de fracaso en la implementación de los acuerdos.
Liderazgo femenino en el Pacífico colombiano
Con motivo del 8M, la organización también ha querido visibilizar el papel de mujeres afrodescendientes e indígenas del Pacífico colombiano, que trabajan en la construcción de paz en territorios afectados por la violencia.
A través del proyecto “Contribución a la construcción de la paz territorial en el Pacífico colombiano”, apoyado por Manos Unidas, mujeres líderes han impulsado procesos de reconstrucción social en zonas como Bajo Calima y San Juan, donde miles de personas sufren desplazamientos forzosos, confinamientos o reclutamiento por grupos armados.
La iniciativa ha logrado una participación comunitaria del 70 %, con cerca de un centenar de mujeres implicadas, de las que 25 han recibido formación en liderazgo político, derechos humanos y análisis de género. Gracias a este impulso se han consolidado cinco organizaciones de mujeres, que han conseguido participar en el Comité Nacional de Participación del proceso de paz con el ELN.
Manos Unidas subraya que estas iniciativas demuestran que la paz sostenible también se construye desde las comunidades, a través del liderazgo femenino y del trabajo colectivo para reconstruir el tejido social y defender los derechos humanos.
En 2025, la organización desarrolló 79 proyectos centrados en la promoción de los derechos de las mujeres y la igualdad, con una inversión cercana a 7,8 millones de euros y un impacto directo en casi 90.000 personas. Para la ONG, la paz no puede entenderse únicamente como ausencia de guerra, sino que exige justicia social, dignidad humana y la reducción de la desigualdad.
{{comentario.contenido}}
Eliminar Comentario
"{{comentariohijo.contenido}}"
Eliminar Comentario
Viernes, 6 de Marzo del 2026
Viernes, 6 de Marzo del 2026