Tomelloso

Antonio López, Pepe Carretero y García Ibáñez reivindican en Tomelloso la verdad del arte

El Auditorio López Torres acoge un interesante encuentro entre los tres creadores con el título “Tres miradas sobre el arte” y la figura de Antonio López Torres como constante

Francisco Navarro | Sábado, 21 de Marzo del 2026
{{Imagen.Descripcion}}

Tomelloso volvió a escucharse a sí mismo a través del arte. El Auditorio López Torres acogió este sábado un encuentro que fue mucho más que una charla sobre creación y pintura. Fue una conversación sobre la memoria, el paisaje y la verdad del arte. Antonio López, Andrés García Ibáñez y Pepe Carretero reflexionaron ante un auditorio entregado sobre el realismo, el paso del tiempo y la raíz manchega de la pintura.

Un acto organizado por la Concejalía de Cultura —con buena respuesta del público— dentro del 40 aniversario del Museo López Torres y en el año en que el maestro cumple 90 años. La figura de Antonio López Torres, presente en cada intervención, marcó el tono de una tarde íntima, cercana y profundamente tomellosera. Estuvieron en el acto artistas, público interesado y los concejales del equipo de gobierno Eloísa Perales,  Elena Villahermosa, Carmen López y Jesús Lara.

Una ciudad que se reconoce en sus artistas

La concejala de Cultura, Inés Losa, abrió el encuentro recordando el significado especial de la cita para la ciudad y el simbolismo de celebrarlo en el museo dedicado a López Torres.
Destacó la relación entre tío y sobrino como ejemplo de una forma de aprender casi en silencio, mirando pintar, y defendió que Tomelloso tiene la obligación de cuidar su legado cultural porque forma parte de su identidad.

“Hoy no asistimos solo a una reunión de artistas, sino a un diálogo entre miradas que comparten el compromiso con la verdad”, señaló, recordando que el aniversario del museo coincide además con otras fechas importantes para la vida cultural de la ciudad y que Tomelloso ha sido reconocido dentro y fuera de España precisamente por sus creadores.

Losa subrayó también que el Ayuntamiento trabaja en la actualización de los espacios museísticos y en la puesta en valor del patrimonio local, convencida de que la cultura debe seguir siendo uno de los pilares del desarrollo de la ciudad. Añadió que Tomelloso vive un momento de especial actividad cultural, con nuevos proyectos ligados a museos, exposiciones y recuperación del legado de artistas y escritores, porque —dijo— “no es normal la cantidad de talento que ha dado esta tierra y tenemos la responsabilidad de cuidarlo y proyectarlo hacia el futuro”.

Antes de dar paso a los pintores, la concejala tuvo palabras de agradecimiento hacia Antonio López, recordando las visitas compartidas al museo y la emoción de escucharle hablar de su tío delante de cada cuadro, algo que definió como una experiencia difícil de olvidar. “En su manera de mirar y de recordar hay algo profundamente verdadero”, concluyó.

Pepe Carretero condujo el encuentro con tono cercano y cómplice, explicando que la idea había surgido de manera natural tras coincidir con Antonio López en Tomelloso y querer compartir la charla con el público. “Hemos querido que hoy nos acompañe un pintor al que seguimos con mucha admiración, Andrés García Ibáñez, director del Museo del Realismo Español Contemporáneo de Almería y uno de los artistas más destacados del realismo actual. Hablar de realismo hoy sin mirar a la tradición española es imposible”, afirmó.

El pintor tomellosero subrayó también el peso de López Torres en esa tradición. “Estamos aquí porque existe López Torres, porque desde aquí nace una forma de mirar que llega hasta nosotros”, dijo, situando el encuentro en una continuidad generacional.

El realismo, la verdad y la tradición española

A partir de ahí, la conversación derivó hacia el realismo como seña de identidad del arte español. Andrés García Ibáñez defendió que la aportación más original de España a la historia del arte europeo ha sido una mirada directa, sin adornos.

“Lo español es realista como despojamiento, como una manera de mirar la realidad sin maquillaje”, afirmó, situando a Velázquez, Goya o Zuloaga dentro de una línea que, a su juicio, llega hasta López Torres y continúa en la pintura actual.

Carretero intervino para llevar el debate al terreno más humano y menos teórico, recordando que la pintura no nace solo del estilo, sino de la experiencia. “Al final todo parte de la emoción, de lo que uno ha vivido y de lo que tiene delante”, comentó.

Antonio López respondió con la idea que atravesó toda la conversación, “la estética sin verdad es como un cuerpo sin vida. La creación nace de la verdad, de lo que uno ha vivido”. Recordó entonces a su tío y la manera en que pintaba sin pensar en modas ni en corrientes. “Mi tío no se acordaba de nadie cuando pintaba. Y eso es muy difícil. Eso es lo español”.

Tomelloso, memoria y emoción

La conversación se volvió especialmente cercana cuando Carretero le preguntó por su relación con la ciudad y por la huella del paisaje manchego en su pintura. Antonio López subrayó que, “he estado enamorado de Tomelloso. Cuando venía en el autobús me latía el corazón. Me parecía la ciudad más bonita del mundo”. Recordó sus veranos, las primeras veces que pintó el pueblo desde la terraza de la casa familiar y la figura de López Torres como referencia constante. “Ese Tomelloso ya no existe, pero está en los cuadros. La pintura guarda la vida”.

Carretero insistió entonces en la importancia del territorio en la pintura manchega. “Aquí se pinta desde lo que se vive. Por eso la obra de López Torres y la de Antonio tienen tanta verdad, porque nacen de esta tierra”.

La última parte del encuentro se abrió a la participación del público, que intervino con preguntas y comentarios en un coloquio tan cercano como fructífero, en el que se habló de la inspiración, del paso del tiempo, del sentido de la pintura y del futuro del arte figurativo. Los tres artistas respondieron, mezclando recuerdos personales, reflexiones y anécdotas que hicieron aún más humana la conversación.

En ese diálogo final volvió a aparecer la idea que había recorrido toda la tarde: que el arte nace de la emoción ante lo cotidiano. “Se pinta lo que se ve, lo que te conmueve. Una calle, una casa, una luz… Todo puede ser pintura si hay verdad”, concluyó Antonio López.

El encuentro terminó sin prisa, con el público todavía atento y con la sensación de haber asistido a algo más que una charla, a una conversación sobre la pintura, sobre la memoria y sobre la manera de mirar el mundo desde el arte.

ob.imagen.Descripcion
ob.imagen.Descripcion
ob.imagen.Descripcion
ob.imagen.Descripcion
ob.imagen.Descripcion
ob.imagen.Descripcion
ob.imagen.Descripcion
ob.imagen.Descripcion
1286 usuarios han visto esta noticia
Comentarios

Debe Iniciar Sesión para comentar

{{userSocial.nombreUsuario}}
{{comentario.usuario.nombreUsuario}} - {{comentario.fechaAmigable}}

{{comentario.contenido}}

Eliminar Comentario

{{comentariohijo.usuario.nombreUsuario}} - {{comentariohijo.fechaAmigable}}

"{{comentariohijo.contenido}}"

Eliminar Comentario

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter
  • {{obligatorio}}