El juez de menores Emilio Calatayud recibirá este viernes el título de Hijo Predilecto de Ciudad Real, un reconocimiento aprobado por unanimidad por el Ayuntamiento que distingue su trayectoria profesional y su estrecho vínculo con su ciudad natal, tal y como recoge una entrevista concedida a Fran Solís para Lanza.
El magistrado ciudadrealeño, referente en la justicia juvenil en España, ha reconocido que este nombramiento supone una “satisfacción muy grande” y que lo afronta con emoción al tratarse de un homenaje en su propia tierra.
“Es una satisfacción que no esperaba”
Calatayud ha asegurado que nunca imaginó recibir este reconocimiento en Ciudad Real, a pesar de mantener siempre el vínculo con sus raíces. “Aunque he desarrollado mi vida profesional fuera, siempre he llevado por delante la bandera de mi tierra”, ha señalado.
Conocido como el ‘manchego del Albaicín’, en alusión a su residencia en Granada desde los años ochenta, el juez ha destacado el cariño que sigue recibiendo de sus paisanos, lo que da un valor especial al galardón.
Una justicia centrada en la reinserción
Durante la entrevista, el magistrado ha repasado su trayectoria al frente del Juzgado de Menores número 1 de Granada, donde ha ejercido desde 1988 hasta su reciente jubilación en 2025. Su labor ha sido clave en la implantación de un modelo basado en la educación y reinserción de los jóvenes, frente a medidas exclusivamente punitivas.
“La sociedad me ha enseñado que los niños son niños y se pueden reinsertar”, ha afirmado, subrayando que la mayor recompensa de su carrera ha sido comprobar cómo antiguos menores reconocen haber reconducido su vida tras pasar por el juzgado.
Preocupación por la educación y la tecnología
En el repaso a la actualidad, Calatayud ha mostrado su inquietud por la evolución de la sociedad, especialmente en lo referente al papel de las familias y el uso de las nuevas tecnologías. En este sentido, ha advertido de que los dispositivos móviles y las redes sociales pueden convertirse en “una droga” si no se gestionan adecuadamente.
Asimismo, ha alertado sobre la pérdida de autoridad de padres y docentes, insistiendo en que la educación debe tener su base en el entorno familiar.
El nombramiento como Hijo Predilecto reconoce no solo su carrera judicial, sino también su contribución al debate social sobre la educación y la juventud, consolidando la figura de Emilio Calatayud como uno de los profesionales más influyentes en el ámbito de la justicia de menores en España.