El auditorio de Virgen de las Viñas Bodega y Almazara
acoge este jueves la celebración del XV Foro Mundial de Cooperativas
Vitivinícolas, un encuentro que reúne a cerca de 70 cooperativas
procedentes de España y distintos países de Sudamérica para debatir sobre
los principales desafíos que afronta el sector del vino en un contexto marcado
por la caída del consumo, la presión sobre los precios y las
dificultades del campo. La cita internacional tiene como escenario a la
mayor cooperativa vitivinícola del mundo, que vuelve a situar a Tomelloso
en el centro del mapa internacional del vino.
Representantes de cooperativas de Argentina, Brasil,
Chile, Uruguay, México y España participan en una intensa jornada de
trabajo centrada en la búsqueda de alianzas estratégicas, el intercambio
de experiencias y la defensa de un modelo cooperativo que los asistentes
consideran “más vigente que nunca”. El foro se desarrolla además en una
de las zonas vitivinícolas más importantes del mundo, La Mancha,
referente internacional por volumen de producción y capacidad exportadora.
Durante la atención a medios, el presidente del Foro Mundial
de Cooperativas y máximo responsable de la Federación de Cooperativas
Argentinas (FECOBITA), Rubén Panela, explicó que el encuentro
está sirviendo para “afianzar relaciones entre cooperativas” y
fortalecer la colaboración internacional mediante intercambios técnicos y
comerciales.
Panela alertó de la complicada situación que atraviesa
actualmente el sector vitivinícola mundial. “Nos enfrentamos a una doble
crisis”, señaló, aludiendo tanto a los problemas climáticos que reducen la
producción como al descenso continuado del consumo de vino a nivel
internacional. En este sentido, defendió la necesidad de reforzar la
comunicación hacia el consumidor y reivindicar el consumo moderado de vino
dentro de una alimentación saludable.
El dirigente argentino también destacó el potencial de Castilla-La
Mancha y mostró su sorpresa por el nivel tecnológico de las instalaciones
visitadas. “Hemos visto una capacidad y una tecnología imponentes”, afirmó tras
conocer de primera mano las instalaciones de Virgen de las Viñas.
Un programa centrado en los retos del vino
La jornada se articula en torno a distintas ponencias y
mesas de trabajo centradas en cuestiones estratégicas para el futuro del
sector. Entre los asuntos abordados destacan la sostenibilidad económica de
las explotaciones, la internacionalización, la comercialización del vino
embotellado, las nuevas tendencias de consumo y el fortalecimiento del
cooperativismo como herramienta de protección del agricultor.
El programa también pone el foco en la necesidad de aportar más
valor añadido al producto y acercar al productor al consumidor final, una
de las líneas de trabajo que más interés ha despertado entre los participantes.
Asimismo, se han compartido experiencias sobre innovación tecnológica,
modernización de bodegas y estrategias para mejorar la competitividad en
mercados internacionales.
La cita incluye además espacios destinados a fomentar acuerdos
comerciales y reforzar la cooperación entre entidades de distintos países,
en un momento en el que el sector busca nuevas fórmulas para garantizar la rentabilidad
de los viticultores.
“Los problemas son comunes en todo el mundo”
El presidente de la cooperativa Manjavacas de Mota
del Cuervo, Francisco Javier Lillo, anfitrión también del foro junto a
las entidades organizadoras, aseguró que las conclusiones iniciales del
encuentro dejan claro que “los problemas son comunes en cualquier parte del
mundo”.
Lillo enumeró entre las principales preocupaciones del
sector el relevo generacional, la evolución del consumo y la
rentabilidad de las explotaciones agrícolas. Aun así, defendió con firmeza el
papel de las cooperativas como herramienta de futuro. “El modelo cooperativo
sigue siendo el mejor modelo para el productor”, aseguró.
El responsable de Manjavacas destacó igualmente el valor del
intercambio de conocimientos entre cooperativas europeas y
sudamericanas. “Todos aportamos y todos necesitamos aprender de los demás”,
explicó, resaltando la importancia de compartir experiencias en ámbitos como la
comercialización, la elaboración o la gestión empresarial.
Uno de los asuntos que también estuvo presente en las
conversaciones fue el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, un
debate que, según explicó Lillo, genera opiniones diversas dentro del sector,
aunque coincidió en la necesidad de “buscar oportunidades”.
La unión del sector para ganar fuerza
Por su parte, el presidente de Virgen de las Viñas Bodega
y Almazara, Rafael Torres, valoró muy positivamente la celebración
del foro en Tomelloso y defendió la necesidad de que el sector cooperativo
mantenga una posición unida frente a los desafíos actuales.
Torres señaló que encuentros como este permiten “aunar
opiniones” y reforzar la capacidad de interlocución de las cooperativas
ante administraciones e instituciones. “Eso nos puede hacer más fuertes para
defender nuestros derechos”, afirmó.
El dirigente manchego también abrió la puerta a futuras sinergias
comerciales entre cooperativas de distintos continentes, destacando las
posibilidades de colaboración en mercados internacionales y el intercambio de
productos y experiencias.
La celebración del XV Foro Mundial de Cooperativas
Vitivinícolas vuelve a situar a Tomelloso y La Mancha en el mapa
internacional del vino, reforzando la imagen de una comarca históricamente
ligada al cooperativismo, la producción vitivinícola y la defensa del
agricultor.
{{comentario.contenido}}
Eliminar Comentario
"{{comentariohijo.contenido}}"
Eliminar Comentario
Jueves, 14 de Mayo del 2026
Jueves, 14 de Mayo del 2026
Jueves, 14 de Mayo del 2026