Opinión

León XIV, el Parlamento y las dudas de Ciri

Joaquín Patón Pardina | Sábado, 13 de Junio del 2026
{{Imagen.Descripcion}}

No podía ser de otro modo. Nada más juntarnos en la puerta de la cafetería Ciri me pregunta por los ocupas. Los gorriones de los que venimos hablando semanas anteriores.  Están bien y siguen creciendo, no me preguntes cuántos hay, porque no lo sé, te comenté que no los molestamos, tengo alguna foto sacada de lejos, pero nada más. Según se vayan produciendo las noticias te las pasaré.

Es normal en mi amigo, enamorado de la naturaleza y de los animales, respetuosísimo con su cuidado y mantenimiento, está siguiendo día a día el devenir de la pareja de gorriones, que hizo nido en la parra de mi patio.

Coincidimos los dos, mientras preparamos los cafés, en el éxito de la visita de León XIV. El compañero está viviendo unas vacaciones de lujo sentado en el tresillo frente al televisor. No ha perdido ninguno de los discursos, visitas o actividades del Papa y, sin haber terminado estos, da comienzo el mundial de fútbol. Me comenta que si hubiera tenido dos televisores, ayer los hubiera conectado  uno a cada acontecimiento.

—Hubieses necesitado los ojos de un camaleón, orientados hacia las pantallas o los de los árbitros que ven hasta por la espalda.

Nos reímos con ganas sin perder de vista las magdalenas. Unos instantes para degustar los manjares. Como siempre inmejorables. Ciri levanta la mano libre de cucharita y comenta:

—Llevo unos días sin parar de dar vueltas a un asunto difícil, casi los mismos que el Santo Padre en nuestro país. Necesito saber tu opinión.

—Dime de qué se trata, sabes que si puedo ayudarte, estaré encantado.

—Igual que yo cristiano practicante, hay miles de personas, diría sin medo a equivocarme, cientos de miles que han oído los discursos, alocuciones, comentarios, respuestas, explicaciones, etc. de Prevost. Le han dedicado aplausos interminables, entre ellos el del Congreso Español de los Diputados. No creo que convenza a todo el mundo, pero esas respuestas del público denotan que están muy de acuerdo con lo que dice. Mi pregunta es parecida a la que le hicieron a Jesús las autoridades religiosas de su pueblo: ¿Con qué autoridad haces esto? Yo cambiaría “haces” por “dices”.

—Con la autoridad que le concede el ser Papa de la Iglesia Católica.

—Yo no me refiero a eso, —replica el compañero— poseer tal puesto en el mundo le da posibilidades de hablar o actuar en miles de púlpitos, micrófonos diríamos, para entendernos mejor. Yo apunto a algo más allá, creo que no se trata de su cargo de pontífice, porque las personas agnósticas o ateas no valorarían positivamente sus tesis y sin embargo las admiten y comparten.

—Claro, Ciri, no puedes olvidar que ninguna  religión agota el pensar ni el saber ni la riqueza, que tiene la raza humana en el ámbito intelectual. Si algún humano se comunica con otros bien hablando, escribiendo, por medio de imágenes, gestos, posturas, la  mayor parte del resto de humanos lo comprenderán. Un ejemplo simple nos valdrá: ves una persona con los brazos caídos, andando con las piernas semi dobladas, comprendes enseguida que ese individuo está muy cansado.

—Quieres decir que del mismo modo que los gestos son comprensibles para muchas personas,  se comparten ideas, necesidades, aspiraciones, etc. Indistintamente que estemos de acuerdo con ellas o no. Ahora pongo yo un ejemplo: La necesidad de que la humanidad viva en paz; en eso estamos todos de acuerdo menos los asesinos, belicistas y explotadores.

—Ciertamente. Puedo añadir que en el ámbito de la Filosofía, concretamente en Ética y Psicología se habla de conciencia colectiva humana, incluye comportamientos, conocimientos, creencias, valores que comparten los individuos de una determinada tribu, nación, o sociedad. Esa conciencia interviene directamente en la cultura, organiza los sistemas de comportamientos, e incluso trabaja la sensación de pertenencia. Todo de modo natural y heredado de los progenitores.

—Esto es muy interesante. Por lo tanto el Papa, reconocida autoridad moral en el mundo y con sobrados conocimientos, es capaz de desentrañar objetivos comunes a los habitantes de cualquier nación, aunque no compartan con él la fe en Dios.

—Puedo añadirte que el psiquiatra suizo  Carl Gustav Jung, muy relacionado con Sigmund Freud, habla del inconsciente  colectivo, más profundo que la mente humana, compuesto por arquetipos heredados y universales compartidos por toda la humanidad.

—Lo que no entiendo es qué relación tiene esto último que me estás diciendo con el mensaje del Papa.

—Todo ayuda a comprender el fenómeno más llamativo por colorista del que hablábamos antes: Un discurso del León XIV en el parlamento español repleto de políticos actuales y pasados, componentes del arcoíris político desde la izquierda más radical a la derecha más extrema, aplaudido durante siete minutos. ¿Aplauden porque refleja las ideas que defiende su grupo o las suyas propias y aun siendo contrarios a cualquier religión? Sí, porque el espectro del pensamiento y el comportamiento humano rebasa con creces cualquier creencia religiosa, por muy verdadera que sea para sus adeptos.

Salimos como siempre contentos de nuestra convivencia de amigos, a veces como hoy con temas que nos hacen pensar, lo cual es muy bueno para la mente y para saber qué hay que hacer en la vida.

157 usuarios han visto esta noticia
Comentarios

Debe Iniciar Sesión para comentar

{{userSocial.nombreUsuario}}
{{comentario.usuario.nombreUsuario}} - {{comentario.fechaAmigable}}

{{comentario.contenido}}

Eliminar Comentario

{{comentariohijo.usuario.nombreUsuario}} - {{comentariohijo.fechaAmigable}}

"{{comentariohijo.contenido}}"

Eliminar Comentario

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter
  • {{obligatorio}}