La literatura ha sido la encargada de abrir oficialmente las
puertas de CALMA, la nueva Casa de las Artes y las Letras de Castilla-La
Mancha. Antes incluso de su inauguración institucional, el edificio ha acogido
este jueves el fallo de los Certámenes Literarios de la LXXV Fiesta de las
Letras Ciudad de Tomelloso, una edición cargada de simbolismo por el 75
aniversario de un certamen que forma parte de la identidad cultural de la
ciudad.
El momento más relevante llegó con el anuncio de que el Premio
de Novela Francisco García Pavón queda desierto, una decisión adoptada para
salvaguardar el prestigio de uno de los galardones literarios con mayor
tradición del panorama nacional.
La palabra inaugura la nueva casa de la cultura
tomellosera
No podía haber mejor estreno para CALMA que un acto dedicado
a la literatura. Esa fue, en esencia, la idea que trasladó la concejala de
Cultura, Inés Losa, durante una comparecencia que reunió a los miembros
de ambos jurados y a los medios de comunicación. El edificio, todavía pendiente
de su inauguración oficial, vivió así su primera cita pública con un acto
cargado de simbolismo.
Losa recordó que la Fiesta de las Letras alcanza este año
su 75 edición, una trayectoria que sitúa al certamen entre los más antiguos
de España. No en vano, nació el mismo año que el Premio Nadal, reivindicando
una historia que comenzó con los antiguos Juegos Florales y que ha sabido
evolucionar incorporando nuevas disciplinas sin perder su esencia.
La responsable municipal quiso subrayar precisamente ese
origen literario del certamen. "La raíz de esta Fiesta de las Letras,
su esencia y su alma, sigue siendo la palabra escrita", afirmó antes
de agradecer el trabajo de unos jurados que, en sus palabras, aportan también
el prestigio de los galardones y que reúnen a algunas de las voces más
relevantes del panorama literario español. También avanzó que el recientemente
creado Premio de Texto Teatral, novedad de esta edición, dará a conocer
su fallo en los próximos días, completando un programa cultural que continúa
creciendo.
Tres premios que reivindican una poesía viva, cercana y
disfrutada
El jurado de poesía, presidido por Inés Losa, estuvo
integrado por Luis Alberto de Cuenca, que participó de forma telemática
mientras se recupera de una intervención quirúrgica; los escritores Jesús
Urceloy, Noemí Trujillo y Antonio Illán; y María Bolós,
jefa del Departamento de Servicios Culturales, que actuó como secretaria. Todos
coincidieron en destacar la calidad de las obras premiadas y la diversidad de
registros presentes en esta edición.
El Premio Local Ángel López Martínez fue para Pilar
Merino, autora de Ardor, un poema que conquistó al jurado por la
naturalidad con la que convierte la literatura en materia poética. La obra
plantea el diálogo entre dos personas que comparten lecturas, demostrando,
según destacó el jurado, que leer también puede ser un acto compartido capaz de
acercar o alejar a quienes participan de esa experiencia.
El Premio José Antonio Torres recayó en Francisco
José Esburón, gracias a Dos poemas de amor en la piscina, una
propuesta en la que se valoró tanto la complejidad técnica —por el empleo de
estructuras métricas poco habituales como la sextina— como la coherencia entre
la forma y un contenido lleno de imágenes frescas que exploran el sentimiento
amoroso.
El máximo reconocimiento, el Premio Nacional Eladio
Cabañero, distinguió a Ilia Galán por Bebiendo vino en un mar de
espigas. Jesús Urceloy definió la obra como un recorrido lleno de
imaginación, humor y libertad creativa, un libro que invita "al gozo de
las palabras", capaz de romper con ciertos corsés de la poesía
contemporánea y devolver al lector el placer de dejarse sorprender. El poeta
tuvo además un emocionado recuerdo para Luis Alberto de Cuenca, al que deseó
una pronta recuperación.
Un relato sobresaliente y una novela que no alcanzó el
consenso
El jurado de narrativa estuvo formado por los escritores Lorenzo
Silva, Rosa Ribas y Sergio Vera; la editora de Versátil,
Eva Olalla, que participó de forma telemática; el concejal de Educación, Antonio
Calvo; y la directora de la Biblioteca Municipal, Carmen Labrador,
que ejerció como secretaria. Tras la deliberación, el fallo dejó dos decisiones
de muy distinto signo.
La primera fue el reconocimiento al relato de Luis Félix
Reynosa, ganador del Premio Local Félix Grande, presentado bajo el
seudónimo Rubén Bevilacqua. Sergio Vera destacó la valentía de construir
toda la narración en segunda persona, un recurso poco habitual que, en este
caso, dota al texto de una gran fuerza narrativa. También puso el acento en un
desenlace que obliga al lector a cuestionar sus propios prejuicios, antes de
afirmar que se trata del mejor relato que ha leído desde que forma parte del
jurado.
La segunda, mucho más inesperada, fue el anuncio realizado
por Lorenzo Silva: el Premio de Novela Francisco García Pavón
queda desierto.
El escritor explicó con serenidad una decisión que,
reconoció, nunca resulta agradable comunicar. Tras una deliberación que
calificó de "larga, ardua y apasionada", el jurado comprobó
que existían novelas con indudables valores literarios, pero ninguna consiguió
reunir el consenso imprescindible entre sus miembros. Las diferencias de
criterio sobre las dos obras que concentraron el debate impidieron alcanzar una
decisión unánime.
Silva insistió en que el fallo no supone un juicio
negativo sobre las novelas presentadas, sino una forma de preservar el
nivel de exigencia del certamen. "No podemos dar un premio sin tener la
certeza de que lo podemos dar", afirmó, defendiendo que debía prevalecer
el prestigio del galardón y de la figura de Francisco García Pavón, cuyo
nombre identifica uno de los premios literarios más consolidados de Castilla-La
Mancha.
Con el fallo de estos premios, CALMA ha iniciado oficialmente su andadura convirtiendo la literatura en su mejor carta de presentación. Un estreno coherente con la vocación del nuevo espacio cultural y con una Fiesta de las Letras que, setenta y cinco años después de su nacimiento, continúa haciendo de la creación literaria uno de los grandes signos de identidad de Tomelloso. El edificio aún espera el corte oficial de la cinta, pero desde este jueves ya puede decir que ha comenzado a escribir su propia historia.
Palmarés de los Premios Literarios de la LXXV Fiesta de las Letras Ciudad de Tomelloso
Premio Nacional de Poesía Eladio Cabañero
Premio de Poesía José Antonio Torres
Premio Local de Poesía Ángel López Martínez
Premio Local de Narrativa Félix Grande
Premio de Novela Francisco García Pavón
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Jueves, 2 de Julio del 2026
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