Opinión

La promesa envenenada de ganar dinero fácil

María Remedios Juanes | Lunes, 13 de Julio del 2026
{{Imagen.Descripcion}}

Hace unos días leía un artículo que decía: “ Conviértete en millonario sin esfuerzo”, “ El truco infalible para ganar 100.000 euros”, “El secreto para conseguir tu primer Lambo (Lamborghini)”.

Este fenómeno social está a la orden del día. Así aparecen esos llamados “gurús digitales del dinero”, que parecen tener la varita mágica para hacerte millonario en dos días y poner una alfombra roja a tus pies con el éxito asegurado.

Hoy en día, según el informe de la OCDE basado en los datos de PISA 2025, el 58% de los adolescentes quieren trabajar en profesiones altamente cualificadas (médicos, ingenieros, empresarios, etc.). Y entre las chicas el porcentaje asciende al 69%.

Sin embargo, según una encuesta de Morning Consult, el 57% de los adolescentes aceptaría convertirse en influencer si tuviera la oportunidad.

Actualmente vivimos inmersos en una sociedad en la que  prima el dinero fácil y ha dejado de existir la convicción de que el trabajo sirve para dar dignidad y desarrollar la dimensión humana, tal  como defendía el filósofo Kant.  Es lo que antiguamente se decía: “Sentirse realizado. Alcanzar tu sueño”.

Recuerdo cuando éramos jóvenes, nos hablaban de lo que era la “vocación”, la llamada a un trabajo vocacional. Había muchas personas que tardaba en reconducir su camino y no sabían cuál sería su profesión en el futuro; otras, en cambio, lo tenían muy claro.

Comprendo que tiene que ser una contradicción muy grande y al mismo tiempo suponer una gran desilusión para la gente que estudia, se prepara durante años, sacrifica parte de su existencia para después ganar un sueldo (a veces ni siquiera digno) y poco más.

Estas situaciones no son nada ejemplares para nuestros jóvenes. Y ya, sin entrar en detalles respecto a la adquisición de una vivienda, etc.

Esta tendencia está envenenada y es una trampa. Les prometen que si no alcanzan la riqueza exprés es porque no quieren. El esfuerzo, a lo largo de las generaciones anteriores, ha sido uno de los grandes pilares de nuestra sociedad pero en estos momentos, lamentablemente, está en declive.

 ¿No será que parte de este desconcierto está provocado por nuestra propia sociedad o quizá esa inversión de valores que se está produciendo?

Paradójicamente, esta idea contrapone el pensamiento que promulga el mismo Pontífice León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas (2026): “El trabajo no solo permite vivir; ayuda a construir la propia identidad, desarrolla los talentos, fortalece las relaciones humanas y contribuye al bien común”.

¿Por qué atrae tanto?

Pero ¿qué ocurre cuándo los jóvenes, quienes más expuestos están en las RR.SS ven que “influencers” están ganando cantidades desorbitantes de dinero a través de videos, “reels” y podcasts sin apenas experiencia profesional?

Esta generación de la inmediatez busca adrenalina y recompensas rápidas. Tienen crisis de identidad, necesitan compararse con sus iguales. Existe mucha incertidumbre laboral. En general están bastante despistados.

Hoy en día se admira más a los “influencers” que a la labor de un médico. Cierto es que existe un exacerbado culto al dinero fácil.  Antiguamente, todo requería su tiempo y pienso que sigue siendo así. La amistad, el amor, la investigación, la experiencia en los trabajos, los estudios, la convivencia, etc., requieren tiempo.

Lo que resulta alarmante es ver a un chico adolescente que pasa más tiempo viendo videos sobre como hacerse millonario antes de los veinte años que pensar en qué quiere estudiar.

Esta tendencia comienza de forma muy inofensiva a través de los videojuegos (no todos ellos) y cuando esto ya no satisface la adrenalina, el siguiente salto es a las apuestas online y a la inversión financiera en criptomonedas. Esto es una plaga, un serio problema ya que muchos jóvenes lo hacen por especulación.

El sociólogo Zygmunt Bauman desarrolló el concepto de “modernidad líquida” apelando a que muchos jóvenes buscaban los resultados inmediatos, al igual que ocurre con los trabajos, las relaciones personales…,etc. Es por ello por lo que habría que replantearse  conceptos como la modernidad, la globalización, el consumismo y la transformación de los vínculos sociales.

Este cóctel Molotov es un explosivo donde la prosperidad sin esfuerzo se ha convertido en un fin y no en un medio, aderezado por la cultura de la inmediatez y la impaciencia, donde las redes sociales son las maestras que educan a los jóvenes. Algo aparentemente positivo como son las finanzas, termina por convertirse en algo perverso.

Existe una tendencia en la que los jóvenes se están endeudando en inversiones de riesgo generando una adicción. Según los expertos va de la mano de las apuestas online. Primero comienzan con los videojuegos (no todos ellos) que ya los introducen en este mundillo para pasar a la realidad.

El Ministerio de Sanidad ya ha alertado de que casi un 10% de los adolescentes presenta adicción a los juegos de azar.

La familia como escuela

Algunos expertos apelan a la responsabilidad de los padres para que ayuden a sus hijos a tener una relación sana con el dinero: que no se convierta en un ídolo. Hay que educarles en el camino del esfuerzo. Darle todo no consiste en proporcionarles todos los bienes materiales, sino transmitirles valores.

Es por ello que los adolescentes deberían conocer más las vidas y pensamientos de los filósofos para saber a qué se enfrentan en la sociedad y tener sus propios criterios.

¿Quiénes son los culpables? Desde la propia televisión, los gobernantes, las redes sociales, etc. Basta con echar un vistazo al panorama que tenemos alrededor a todas las escalas.

Hoy en día, entrar por la puerta angosta tiene mucho mérito ya que hay que renunciar a muchos engaños superfluos.

Así que les invito, mis queridos lectores a que disfruten de la familia, compartan una buena comida, vayan a las Lagunas de Ruidera, a la playa, a hacer senderismo o simplemente mantengan una conversación demostrando el afecto y cariño que sentimos por los hijos e hijas como algo sagrado que tenemos que cuidar. 

145 usuarios han visto esta noticia
Comentarios

Debe Iniciar Sesión para comentar

{{userSocial.nombreUsuario}}
{{comentario.usuario.nombreUsuario}} - {{comentario.fechaAmigable}}

{{comentario.contenido}}

Eliminar Comentario

{{comentariohijo.usuario.nombreUsuario}} - {{comentariohijo.fechaAmigable}}

"{{comentariohijo.contenido}}"

Eliminar Comentario

En esta misma categoría...

Mi locura

Lunes, 13 de Julio del 2026

Poco verso y mucho amor

Domingo, 12 de Julio del 2026

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter
  • {{obligatorio}}