Hoy he visto llorar los campos
de mis poetas.
De la España que tanto amo
He visto como ardían sus sierras,
sus valles, sus laderas…
Varios cientos de casas
del fuego presas.
Esos pueblos desiertos
¡Pobres gentes!
Que en pabellones se albergan
El fuego convierte en cenizas
su pasado, sus recuerdos, su presente,
su vida entera…
He visto retorcerse las encinas
y los pinos de una España
quebrada en llanto;
morir sus animales por el fuego,
por la sed, por el hambre.
Los robles y los castaños, se estremecen
y gritan sin dar tregua:
que cada año se van quemando
los pulmones de España.
Que están ardiendo sus entrañas.
Con tristeza y melancolía
La Mierla mira
al Valle del Tiétar
viendo de luto la besana
que a lo lejos se expande
cubierta por las cenizas y lágrimas
de tantas encinas milenarias
rendidas ante la magnitud
del fuego abrasador.
Envueltas en las llamas
de un infierno sanguinario.
Como en la más cruel
de las batallas
todo el campo queda arrasado
¡La naturaleza está enlutada!
Se oye decir al viento:
¡Está ardiendo media España!
Mari Carmen González Navarro
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Domingo, 26 de Julio del 2026