Me revienta de amor el pecho al igual que el vino en la tinaja de una cueva fermenta por la gente de mi tierra,mi amado Tomelloso galopante por la sangre de mis venas, absolutamente complacida de tener la ventura de no tener que decir "A la memoria de todo un Señor ..." puesto que en el frágil y cansado cuerpo que el tiempo desgastó aún brilla radiante en el pequeño nudo de sus años una llama pura y silenciosa _la sabiduría y la experiencia del paso por la vida de éste Titán_ novio eterno de las cuevas y guardián de un mapa de caminos recorridos por debajo de la tierra bajo la mansa luz de una larga vida, donde el latido del tiempo ha tejido la genialidad en sus palabras sencillas DON JOSÉ MARÍA DÍAZ NAVARRO.
Hoy en el estío ardiente en el que el sol quema la tierra,en ese libro abierto que los días escribe en éste emblemático marco lleno de historia y tradición "La Posada de los Portales" tengo el inmenso honor de escuchar de la propia voz de éste Dios alfarero como el tiempo modeló sus arrugas y las líneas de sus manos en cada giro de la rueda de los años,curtiendo su piel como si fuese arcilla.
Mucho se habla del patrimonio y la cultura de un pueblo pero muy poco creo yo de las personas que hicieron posible el que ése patrimonio se forjase. Mucho, mucho de la tinaja...la cueva...el vino...pero poco de la persona, tinajeros,picadores,terreras sin olvidar tampoco a los grandiosos gañanes de mi pueblo.
Hombres y mujeres más que valientes que por más de cien años tuvieron uno de los trabajos más duros de los que podemos hablar junto al oficio de los tinajeros,que bajo la piel del pueblo de Tomelloso a las cuevas descendían como un minero baja a la mina caminando por el útero del vientre geológico manchego, donde la misma tierra aprende a mimar con dulzura y esmero al calor el vino, modelando con cada uno de los callos de sus dedos tinajas vivas que después latirian convertidas desde la arena y sacos de 50 kgs bajados por las escaleras de tierra de las cuevas a las costillas de cemento al ritmo de la fresca y buena savia manchega en la apretada penumbra del subsuelo.
Ya es hora de descorrer los muros de tierra para mirar el latido vivo, anteponiendo la voz y la piel a los muros fríos y terregosos o los esplendores del pasado.
Creo que ha llegado el momento de dar visibilidad a las personas que a lo largo de una vida de trayectoria han forjado patrimonio, cultura e historia: "Literatura del vino".
Como enamorada de mi tierra y mi gente la luz de Tomelloso habita en mi pecho, siendo fiel prisionera de mis raíces y mi corazón se ve en la responsabilidad afectiva de rendir homenaje al último exponente vivo de un gremio que esculpió codo con codo junto a terreras y picadores la identidad subterránea de Tomelloso,tallada en el origen del carácter manchego, imprimiendo en la propia sangre y sudor de cada hijo de Tomelloso simiente y raíz.
Con todo mi respeto hoy rindo homenaje a las manos que dieron vida al corazón geológico de Tomelloso.
Va por usted D José María, por su labor y por el legado que en éste pequeño corazón manchego usted ha dejado,con todo mi cariño.
Al maestro de la cueva,la tinaja y el tiempo.
"ROMANCE
AL TINAJERO Y LA CUEVA
LEYENDA Y PASIÓN".
Al compás mudo
del golpe lento
del rumor de la tersa paleta
y el pulso tierno
del roce manso de la llana
glorioso se erige
todo un ejército de tinajas,
pariendo
el vientre de la tierra
piel redonda
de barro al alba,
naciendo formas
al compás del aliento
de 87 primaveras de sabiduría,
garbo y salero
entre silencios de cueva
y memorias de vino,
hechas del eterno tesoro.
Redondas panzas
conquistadas
por el corazón de la tierra,
haciendo del silencio
vasijas de piel oscura
para que el vino duerma
como Quijote
su maravillosa locura
en tinajas custodiado,
desde el Tomelloso
más joven
hasta la raíz oculta y sagrada
del primer árbol genealógico
de los abuelos,
donde la sangre castellana
viaja a través
del latido del tiempo
como el viento viejo
peina
el corazón
de las cuevas
de Tomelloso.
Labrador de piedra
de armadura de aire
y colosal esfuerzo,
frágil valiente artesano,
poeta de gigantes ánforas
en el fluir de la memoria
que cemento espolvorea
sobre masa o mortero
rematando a filigrana,
sabio y tierno Dios alfarero
de extraordinaria genialidad
en sus sencillas palabras.
Titán
forjador de mundos
con alma de fuerte acero
bajo el pulso de la tierra
donde Tomelloso es raíz
alzas generoso su matriz
de cemento, arena y guerra,
elevando tinajas
cual montañas,
desafiando límites
mirando el cielo entero
mientras tu pulso
con arte brilla
entre colosos alineados
de barro y cemento
palpitando apasionado
tu valiente corazón
de fragua y fuego
como sangra y late el vino
en el tinajón
de tu alma de tinajero
ardiendo bravo
tu pecho
como una llama encendida
loco de amor por la tierra
y de las cuevas...
ay las cuevas!
de las cuevas
fervientemente enamorado.
A Don José María Díaz Navarro.
"Ay si las cuevas hablarán"
PALOMA JIMÉNEZ LARA.
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Viernes, 14 de Agosto del 2026
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