ASAJA Castilla-La Mancha reclama que la agricultura y la ganadería tengan un tratamiento específico en la legislación autonómica de incendios y sean reconocidas como actividades esenciales para la gestión del territorio y la prevención del fuego. La organización ha planteado esta posición tras una reunión de trabajo mantenida este martes, 1 de septiembre, por su presidente, José María Fresneda, y miembros del Comité Ejecutivo Regional con el experto en incendios forestales Francisco Castañares.
El encuentro ha servido para analizar el papel del sector agrario en la prevención y gestión de los incendios y las dificultades que, según ASAJA, están generando las actuales políticas de prevención para agricultores y ganaderos. La organización prepara ahora una propuesta que trasladará al Gobierno de Castilla-La Mancha y que pretende adaptar las medidas de prevención a la realidad de las campañas agrícolas.
ASAJA vincula estas restricciones con la movilización que tiene prevista para el próximo 6 de octubre en Toledo. Entre sus principales reivindicaciones figura que la normativa de incendios incluya un apartado específico para la agricultura y la ganadería y reconozca su importancia económica y social, además de su contribución a la soberanía alimentaria, la gestión del territorio y la prevención de incendios.
ASAJA rechaza limitar las cosechas en los periodos de mayor riesgo
Fresneda ha cuestionado el proyecto de Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2027 por la posible incorporación con rango legal de restricciones que actualmente se aplican mediante la normativa autonómica de prevención de incendios.
El presidente de ASAJA CLM se opone especialmente a que se prohíba por ley la cosecha cuando el riesgo sea muy alto o extremo, correspondiente a los IPP naranja y rojo. “Hemos visto cómo al agricultor este verano en Castilla-La Mancha se le ha criminalizado”, ha afirmado.
La organización sostiene que las medidas de prevención deben permitir a los agricultores recoger sus cultivos en el momento adecuado. “Nosotros lo único que queremos es cosechar en nuestra explotación, nuestra cebada, nuestro trigo, en su justo momento, en julio”, ha defendido Fresneda.
ASAJA considera que el debate debe abordarse antes del inicio de las próximas campañas agrícolas para evitar que las restricciones dificulten el desarrollo de los trabajos en el campo.
Castañares reclama una gestión activa del medio rural
Durante la reunión, Francisco Castañares ha defendido un modelo de prevención basado en el conocimiento del territorio y en la gestión activa del medio rural. A su juicio, agricultores, ganaderos y selvicultores no deben ser considerados un obstáculo para la conservación del entorno, sino parte de las herramientas disponibles para reducir el riesgo de incendios.
El experto ha cuestionado especialmente las limitaciones a la siega y la cosecha durante los meses de verano. “Limitar el aprovechamiento, la siega, la cosecha, recoger la cosecha de un agricultor de cereal en el mes de julio es estar fuera de la realidad”, ha señalado.
Castañares también ha defendido que la prevención debe comenzar antes de la llegada del periodo estival, mediante una adecuada gestión del territorio y del combustible vegetal. En su opinión, concentrar la prevención únicamente en el momento en que existe mayor riesgo de incendios resulta insuficiente.
“Si los incendios se gestionaran adecuadamente, desde el punto de vista preventivo, con antelación a que llegara la época estival, estaríamos más tranquilos cada verano, mucho más”, ha apuntado.
ASAJA Castilla-La Mancha trasladará las conclusiones de la reunión y su propuesta al Gobierno regional con el objetivo de que la actividad agrícola y ganadera quede reconocida expresamente en la normativa de incendios. La organización defiende que la protección del medio natural y la actividad del sector primario pueden integrarse en una misma estrategia de prevención, con agricultores y ganaderos como parte de la respuesta frente al riesgo de incendios.