Opinión

Aprender a olvidar.

Juan Romero Gómez | Viernes, 11 de Septiembre del 2026
{{Imagen.Descripcion}}

Aprender a  olvidar

Es darle otro lugar aquel querer,

guardar sin detenernos lo vivido

y abrirle al presente un nuevo ayer. 

Las relaciones que construimos dejan huella, para bien o para mal. Cuanto más intensa ha sido una relación, más profunda suele ser la marca que deja. Cuando hemos compartido emociones, momentos importantes y parte de nuestra vida, la despedida difícilmente puede ser tranquila. Si el vinculo fue intenso , la ruptura también lo será.

Cada persona vive el cambio  y el  olvido de una manera distinta. No existe una fórmula ni un tiempo exacto para dejar atrás a alguien. Depende de nuestros valores, creencias, experiencias y, sobre todo, de la importancia que esa persona haya tenido en nuestra vida. Por eso, olvidar no significa borrar lo vivido, sino aprender a colocar en un lugar diferente dentro de muestra historia.

Tampoco es lo mismo superar una ruptura amorosa que afrontar la muerte de alguien. En el duelo por fallecimiento no existe la posibilidad de recuperar a esa persona ni de retomar la relación. En cambio, después de una ruptura puede existir la tentación de buscar recuerdos, conversaciones o cualquier contacto que nos devuelva al pasado. A veces, tomar distancia es necesario para que la mente y el corazón puedan recuperarse. Creo que no hay un tiempo establecido para olvidar. Cada proceso tiene su propio ritmo. Lo importante es permitirnos sentir, o aceptar lo ocurrido y comprender que seguir adelante no significa dejar de valorar a quien fue importante para nosotros.

A veces olvidar no es dejar de recordar, es conseguir que los recuerdos ya no duelan y que el pasado deje de importarnos vivir el presente. Hay personas que no desaparecen de nuestra memoria, pero sí pueden dejar de ocupar el lugar que un día tuvieron en nuestra vida.

Se van algunas veces de la vida,

pero en la memoria hacen morada; 

no siempre la distancia es una herida,

ni toda despedida es olvidada.


Hay huellas que no borran lo pasado,

ni el tiempo las consigue

 hacer ausentes;

tan solo cambia el sitio, lentamente,

que ocupa quien un día fue amado.


Y aunque duela soltar lo que se ha ido,

también sanar consiste en comprender.


Juan Romero Gómez. Mayo  2026


78 usuarios han visto esta noticia
Comentarios

Debe Iniciar Sesión para comentar

{{userSocial.nombreUsuario}}
{{comentario.usuario.nombreUsuario}} - {{comentario.fechaAmigable}}

{{comentario.contenido}}

Eliminar Comentario

{{comentariohijo.usuario.nombreUsuario}} - {{comentariohijo.fechaAmigable}}

"{{comentariohijo.contenido}}"

Eliminar Comentario

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter
  • {{obligatorio}}