El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado una estrategia nacional de vivienda basada en un incremento sustancial de la oferta y ha cuestionado la falta de acuerdos y estabilidad para abordar un problema que, a su juicio, requiere varios años de planificación. García-Page se ha pronunciado así en una entrevista concedida a Radio Nacional de España (RNE), en la que también ha abordado la situación del Gobierno, la inmigración, la financiación autonómica y la amnistía.
Durante la entrevista, realizada con motivo del octavo centenario de la Catedral de Toledo, el presidente autonómico ha defendido que España necesita construir entre 300.000 y 400.000 viviendas al año durante varios ejercicios para afrontar el déficit acumulado. Según sus cálculos, actualmente se construyen menos de 100.000 al año.
García-Page ha señalado que el problema no se limita al precio del alquiler o a los pisos turísticos, sino que tiene como principal causa la falta de oferta. En su opinión, las medidas adoptadas recientemente por el Gobierno central son más un mecanismo para contener la situación que una solución estructural.
El presidente castellanomanchego ha reclamado también cambios en la legislación urbanística y del suelo y ha advertido de que existen promociones que no pueden comenzar por la falta de capacidad de las redes eléctricas. A su juicio, el incremento de población que está experimentando España está generando una “crisis de crecimiento” que exige ampliar infraestructuras y capacidad de gestión.
García-Page cuestiona el papel de los pisos turísticos
Sobre los apartamentos turísticos, García-Page ha rechazado atribuirles por sí solos la responsabilidad de la situación del mercado residencial. Ha considerado que pueden tener efectos diferentes según la zona y ha señalado que en algunos cascos históricos y municipios rurales contribuyen a mantener una oferta de alojamiento que, de otro modo, sería limitada.
El presidente regional ha insistido en que el debate debería centrarse en aumentar la oferta de vivienda de distintos tipos y ha apuntado también a otros obstáculos, como el encarecimiento de los materiales o la falta de mano de obra. Entre las alternativas mencionadas durante la entrevista figura una mayor industrialización de la construcción.
En el ámbito político nacional, García-Page ha considerado que la actual legislatura atraviesa importantes dificultades para sacar adelante iniciativas parlamentarias y ha cuestionado la continuidad de un Gobierno que necesita apoyos muy diversos en el Congreso.
También se ha referido a la relación entre el PSOE y Sumar. El presidente autonómico ha criticado que miembros del Ejecutivo puedan promover movilizaciones contra el propio Gobierno y ha defendido que, en esas circunstancias, debería existir coherencia entre la pertenencia al Consejo de Ministros y la posición política mantenida públicamente.
Inmigración, amnistía y financiación autonómica
Respecto a la situación migratoria, García-Page ha defendido que el control de las fronteras corresponde al Estado y ha rechazado que las comunidades autónomas carguen con la responsabilidad derivada de ese ámbito. Ha reclamado un pacto de Estado sobre inmigración y ha pedido que, si las autonomías asumen mayores cargas de acogida, dispongan también de la financiación necesaria.
Sobre la ley de amnistía, el presidente castellanomanchego ha vuelto a cuestionar la forma en la que se impulsó y ha sostenido que una medida de esta naturaleza debería haber formado parte de un planteamiento político presentado previamente a los ciudadanos.
García-Page también ha mostrado su oposición al modelo de financiación autonómica que, según ha señalado, introduce el principio de ordinalidad y puede beneficiar a territorios con mayor renta. Ha defendido que la financiación debe tener en cuenta los costes de prestación de servicios públicos como la sanidad y ha reclamado un sistema que responda a las necesidades de las distintas comunidades.
En el tramo final de la entrevista, el presidente de Castilla-La Mancha ha reconocido que la situación política nacional puede tener consecuencias para el PSOE en próximos procesos electorales autonómicos y municipales. García-Page ha señalado que en las últimas elecciones su formación ya se vio perjudicada por la situación nacional y ha defendido que los comicios autonómicos y locales deben permitir a los ciudadanos valorar la gestión de sus respectivos gobiernos.