Opinión

“Peregrinando” por las Lagunas de Ruidera hace cientos de miles de años: El yacimiento paleontológico “Los Villares” (I)

Salvador Jiménez Ramírez | Jueves, 8 de Octubre del 2026
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Días y noches tratando de dilucidar qué es el universo y qué es este mundo “nuestro”… Y si hay otros mundos con formas de vida parecidas a las del planeta Tierra; al  que deberíamos llamarle “Planeta Agua”… Y nos preguntamos una y mil veces, si todo tuvo un principio y cómo fue ese principio… ¿Y qué “leyes” cósmicas rigen o “gobiernan” la infinitud de mundos del orbe, incluidos nuestros hechos…? ¿Y qué supone la existencia humana en el “reloj” del tiempo…? ¿Y qué es el tiempo…? ¿Y si todo existe desde toda la eternidad…? Sobre el origen de la vida…, poco o nada sabemos.

¿Big Bang hace trece o catorce mil millones de años y monstruosos “hornos” nucleares fraguando estrellas como el sol y planetas? La Tierra, el planeta tercero del sistema solar, como el resto, se formó— según los expertos— lo mismo que otros del sistema solar, hace alrededor de cuatro mil quinientos millones de años,  por acreción-aglomeración gradual  de materia “sometida” por la atracción gravitatoria… Partículas cósmicas, átomos, moléculas, células, tejidos, seres vivos…; ahí nosotros, ególatras insaciables “sabelotodo”… La atmósfera primigenia de la Tierra, en absoluto era parecida a la que hoy la envuelve… Gases como el hidrógeno y el helio no los retenía la gravedad. Más de quinientos millones de años después, núcleo y manto se van organizando… Por miles de cráteres se “escapan” metano, nitrógeno, amoniaco, gas carbónico, otros gases complejos, y un “misterioso” vapor de agua que flotan sobre la superficie. Aquella “atmósfera” debía ser asfixiante y mortífera. Lluvias incesantes durante millones de años…, y en las inmensas y primitivas masas de agua, complejas formas de vida expulsando gas carbónico, alcanzando la sofocante atmósfera… Algas, fotosíntesis… Allí se fragua y de allí se desprenden incalculables cantidades de oxígeno. Extrañas formas de vida se van adaptando y evolucionando en una nueva atmósfera muy sobrecargada de oxígeno… Todo cargado de enigmas.... Para los expertos en esas materias, el planeta Tierra y la vida que contenía, (y contiene) se iban organizando como un ser vivo lo hace con sus diversos órganos… Las grandes y medianas “muchedumbres” de agua, la atmósfera, el material solidificado de la corteza terrestre, con rocas magmáticas, sedimentarias, metamórficas…, y materia viva, interaccionan constantemente para que el planeta se vaya convirtiendo en “mansión” de innumerables formas de vida… La vida en la Tierra—que debería llamarse planeta Agua—, se va desarrollando en torno al agua y al oxígeno. La vida dependía y depende de la continua existencia de agua líquida. Los versados en el tema, basándose en la escala del tiempo geológico del planeta, van organizando su “historia” por eones, eras y periodos (arrinconando terquerías e intereses religiosos con los que se afirmaba que la Tierra se creó en el 4004 antes de Cristo); describiendo, cronológicamente, la evolución y cambios producidos; unos paulatinos, otros tremendamente catastróficos… Cada ciclo de la vida, tiene sus “ángeles” y sus “demonios”…


Fases y estadios “infernales”, alternándose con etapas en las que la Tierra era un exuberante jardín… La primera escala temporal, discurriendo el inglés  John Philliss las grandes Eras: el Paleozoico  o Era Primaria, Mesozoico o Era Secundaria y Cenozoico o Era Terciaria-Terciario. Posteriormente el Pleistoceno, Cuaternario, Holoceno… Charles Lyell también trazó la Geología Histórica, con sucesiones faunísticas… En un principio el movimiento y corrientes de las aguas son bestiales, originando y destruyendo relieves; modelando y cambiando orografías-topografías… Espantosos eventos erosivos y formaciones sedimentarias inimaginables… En el Paleoceno, (no entramos en detalles) se produce una gran expansión de la vida, ahí los “ínclitos” trilobites. Los invertebrados van colonizando los grandes ecosistemas acuáticos… Peces “acorazados” surcan mares sin fin… Plantas terrestres y bosques de helechos gigantes, plagados de insectos, que darían origen al carbón. Una indescriptible extinción del 95% de las especies, entre ellos los trilobites, tendría lugar al final del Paleozoico. En el Mesozoico comienza el “tiempo” de los reptiles—“lagartos terribles”—allí arcaicas aves, mamíferos y los llamados Dinosaurios; sobrepasando las seis mil arrobas de peso multitud de ellos… Siendo “dueños” y “señores” del planeta durante más de ciento cincuenta millones de años, hasta su total agonía hace unos sesenta y cinco millones… Experimentados en la cuestión apuntan a que la extinción de los sauropodos y otras muchas especies, (no nos extendemos) pudo deberse al “invierno del meteorito”… También hubo un sinnúmero de hecatombes medioambientales…

El Cenozoico, Era Terciaria o Terciario; mamíferos, plantas con flores y aves alcanzaron una impresionante diversidad y desarrollo… En el Pleistoceno-Cuaternario (constreñimos la descripción), entre periodos glaciales e interglaciales, junto con otras especies—la lista completa no la conoce nadie—, avanza y se ramifican los seres que darán lugar a la especie humana, que “conquista” e “invade” el planeta… Sin pormenorizar en la cadena de ancestros:   Austalopitecus afarensis (Lucy), Pitecántropo de Java, Ardi ramidus (Ardi), Homo heidelbergensis, (mandíbula de Mauer), Homo hábilis, Homo antecesor, (Atapuerca), Homo ergarster, Homo neandertalensis, Cro-Magnon… Diverso material lítico hallado en la cuenca del Alto Guadiana y zona de influencia, pone de manifiesto que hubo una “ocupación” y “peregrinar” por el lugar, de los mencionados antepasados nuestros, y por supuesto del Homo Sapiens, desde el Paleolítico Inferior, hace unos quinientos mil años… Coincidiendo con la glaciación Gunz e interglacial Mindel-Riss, a principios del Cuaternario.

Transgresiones y regresiones de los inmensos mares mesozoicos; en lo que se conoce como Campo de Montiel y La Mancha…; con formaciones estratigráficas de desbordantes sedimentos, compuestos por arcillas yesíferas, margas, carniolas, dolomías, calcitas, arenas…, que se fueron depositando sobre afloramientos, no mayoritarios, de cuarcitas del Paleozoico. Torrentes implacables de agua, empezaron a modelar la Cuenca del Alto Guadiana, de unos 2654 Km2. Continuará.     

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