No deja de
sorprenderme hallar, por segunda vez, la publicación de una nueva revista que ve
la luz en 1905, III Centenario de la primera publicación del Quijote; una
revista desconocida en nuestra localidad, titulada: «Cervantes y Argamasilla», publicada en Madrid, mes de mayo, en la
imprenta de Ricardo Fé.
Edición
exclusiva y única para dar a conocer la tradición cervantina de Argamasilla de
Alba y la importancia de lo que se avecinaba para un pueblo que tenía en
aquella fecha, según el empresario que bonifica la revista, tres mil
trescientos habitantes.
Un solo número en
el que su editor, Antonio Briones Parra, del que apenas tenemos reseñas de su
biografía, nos muestra sus conocimientos literarios a través de un romántico
idealismo; pues él mismo se da a conocer en tan interesante publicación, explicándonos
su nacimiento de una forma especial: “Vi la primera luz, ─dice─, en la pequeña
aldea en la cual nació el Ingenioso Hidalgo, y las aguas del meticuloso
Guadiana nos limpiaron del pecado original en la misma pila”. Por dichas
razones, tenía, a su parecer: “Una obligación sagrada: tributar el homenaje
debido al hombre superior que inmortalizó un rincón de la Mancha sumido en la
penuria de riquezas intelectuales y materiales”.
A tan escasos
datos biográficos añadimos que era el tercer hijo de una familia acomodada,
formada por José María Briones y Cencillo, natural de La Solana, y por la
argamasillera Asunción Parra. Dicho matrimonio tuvo cuatro hijos: José, Eloísa,
Antonio y Asunción.
En cuanto al padre
de nuestro protagonista lo hemos localizado en 1835 comprando bienes
desamortizados. Y en 1843 firmando, como Alcalde Constitucional de nuestra
localidad, la Escritura que contiene las cláusulas de la aceptación de
Argamasilla de Alba por la cesión a la Corona de las dehesas de Peñarroya.
También hemos
encontrado, publicado en 1904 por el autor de la revista «Cervantes y
Argamasilla», un libro titulado: «El Cazador práctico: Cuadros tomados del
Natural. Reproducción, Conservación y Arte de Cazar», impreso por el taller que
también dio a la luz la revista que comentamos y es el de Ricardo Fé; imprenta
situada en la Calle del Olmo, número 4, de Madrid.
Curiosamente, ya en 1951? Antonio Briones Parra (dado que no sabemos la fecha de su nacimiento nos preguntamos si vivía cuando se publica el libro o habría fallecido), es elegido para participar con uno de sus artículos en la Antología de expertos autores, para el número uno de la «Colección Mirlo Blanco» de libros sobre temas de caza. Edición única de 250 ejemplares numerados, ilustrado con litografías del famoso e importante pintor madrileño: Francisco San José. (Edición Clan. Madrid): Antonio Briones Parra, titula su artículo: “La perdiz”.
La Revista «Cervantes y Argamasilla»
En
cuanto al contenido de la Revista son ocho páginas las que nos ilustran sobre la
vida y obra de Cervantes; pues su autor incide en la efeméride que se avecinaba
en 1905, con una explicación sobre los deseos que personalmente tenía para dar
a conocer una serie de aspectos del aniversario que se iba a celebrar.
Para dar idea de sus
ideales, ya en la primera página, además de dar cuenta de lo que pretendía con
la revista, copia los sonetos y epitafios de los Académicos de la Argamasilla,
que figuran al final de la primera parte del Quijote.
Seguido, entre otras
cosas, Antonio Briones Parra se duele, a través de una razonada crítica, del
poco interés que, a su juicio, despierta El Quijote en la sociedad, pues dice:
“De los grandes maestros es fácil que resulten
discípulos aprovechados. Y siendo así, ¿qué mejor preceptor podremos dar a
nuestros conciudadanos que la lectura del Quijote? Trabájese para que en las Bibliotecas populares
no falte la preciada obra y que en todos los centros de enseñanza sea
obligatorio su estudio, explicado y analizado por aquellos profesores que
tengan conocimientos suficientes para meter el escápelo sin lastimar la
admirable construcción formada por veladas realidades”.
En las páginas número tres a la cinco, el editor anota una amplia biografía de Cervantes. También se esmera en
narrar la historia de su localidad de origen ensalzando y, criticando a su vez,
su devenir histórico. Al final, vuelve a
Cervantes dando su opinión sobre los festejos del III Centenario del Quijote.
Esta es a grandes rasgos la composición de una publicación realmente
original, dedicada íntegramente, por Antonio Briones Parra, a narrar su punto
de vista, sobre la importancia de los
valores que, a su juicio, tenía el Quijote; asimismo expresa la admiración que
profesaba su persona a Miguel de Cervantes Saavedra.
Finaliza tan meritorio y generoso trabajo, anotando, en las dos últimas
páginas, unos versos (redondillas) dedicadas: «Al Autor del Quijote por un
manchego agradecido».
El poema se inicia de esta forma:
Alcalá puso el autor,/ la materia Argamasilla,/ y la obra es maravilla/
de ilimitado valor./ El espíritu anhelante/ de un talento peregrino,/
tropezando en su camino/ con El Caballero Andante.
Los versos finalizan muy acertadamente; pues dicen: Al sabio cabe la suerte/ de existir en lo infinito/, pues la vida de lo escrito/ no está sujeta a la muerte. Laus Deo.
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Miércoles, 2 de Abril del 2025
Jueves, 3 de Abril del 2025
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