Félix
Grande y el flamenco en Tomelloso
Con el
acostumbrado dramatismo que caracteriza la prosa de Félix Grande, en su
discurso de ingreso como miembro de número en la Cátedra de Flamencología y
Estudios Folclóricos Andaluces (Jerez de la Frontera, el 1 de agosto de 1983),
el poeta cuenta con detalles cómo adquirió su primera guitarra y, por otro
lado, informa de la importancia que tuvo el flamenco en Tomelloso: “Por
Tomelloso (Dios bendiga este nombre: bajo su suelo descansan mis muertos)
venían todos los años, del otoño a la primavera, aquellas agrupaciones
variadísimas (a veces, hasta se rifaba un jamón, e incluso una botella de
coñac) llamadas compañías, cuyos
nombres punteros eran Pepe Marchena, El Príncipe Gitano, Juanito Valderrama,
Pepe Pinto, Antonio Molina, Manolo el Malagueño, Canalejas de Puerto Real,
Manolo Caracol, Juan Varea, Marifé de Triana… Como veis, unos eran gitanos;
otros payos” (Agenda Flamenca,
pp.165-166). [1]
Félix
grande, por entonces, tenía 15 años, con lo cual se está refiriendo al año
1952, en plena posguerra. Pocos años después, en 1957, se mudaría a Madrid. Con
el tiempo se convertiría en uno de los flamencólogos más importantes de España
con la publicación de su libro Memoria
del flamenco, dos volúmenes, 1979.
Ya había publicado (1976), un famoso álbum, Persecución,
cantada por Juan Peña “El Lebrijano”.
En su
libro autobiográfico, La balada del
abuelo Palancas (2003), Félix Grande dice de sí mismo: “Ahora mismo hablo
con el niño que siempre va conmigo, guitarrista lunático” (p.125). En varias
ocasiones el autor alude a su vocación flamenca: “cuando caminábamos juntos
[con su abuelo]… y primordiales por el Camino Real delante de las cabras, sin encomendarme
a Dios ni al diablo empecé a cantar flamenco con toda la furia de mi felicidad.
Cuando acabé un fandango por Valderrama y otro por Pepe Pinto…” (p.199). Y en
las siguientes páginas seguirá hablando del ambiente flamenco que conoció en su
adolescencia y juventud: Manolo Caracol, el espectáculo Zambra, de Lola Flores
y de un cantaor manchego que su abuelo clasificaba como “mu güeno”, Jacinto
Gallego, “el Niño de Almadén” (pp.200-201).
¿Pero, por qué ni Félix Grande, ni nadie, por lo menos que yo sepa, jamás se le ocurrió escribir una historia completa de la presencia, y de la importancia, que tuvo el flamenco en Tomelloso? Con este modesto artículo vamos a dar algunas pinceladas de lo que podría ser una “invitación” a que algún especialista, dentro del campo de la historia local, se anime a completar esta laguna.
José Moreno e Inocente Picazo - 1 de marzo de 1950 Foto Muñoz
Apuntes
para una historia del flamenco en Tomelloso
Ya en
las primeras décadas del siglo XX tenemos documentación gráfica de una peña
flamenca. Gracias a la colección de fotografías compilada por Serafín Herizo
Maestre, Tomelloso. Geografía afectiva
1865-1939, podemos constatar que, en efecto, en 1910, había una peña
flamenca. Pero también había guitarristas, como “El Hermano Mónico” (1920). En
otra foto vemos a el “Chan”, con su famosa guitarra de Santos (1928), y otra
imagen, solo con el título de “Flamencos” (1920). No menos importante es la
foto de una “Joven vestida de flamenca” (1900) para asumir que el flamenco
estaba muy presente en Tomelloso desde los inicios del siglo XX.
Hasta
la fecha, el libro de Andrés Ballesteros Navarro, Mi vida en el flamenco (con un prólogo de Óscar Herrero), es quizás
la fuente más importante para iniciar una posible historia del flamenco en
Tomelloso. No obstante, queda mucho trabajo de investigación por hacer. Invitamos
a las personas que estén interesadas en el tema que se pongan en contacto con
este periódico digital. Veamos lo que sabemos hasta ahora.
Andrés
Ballesteros escribe que una de las primeras peñas flamencas de Tomelloso fue la
Peña Flamenca Gabriel Moreno (que luego le cambiarían el nombre a Peña Taurina
Flamenca): A esta peña iban los hermanos
Tejeros, Ángel y Emiliano, Jesús Menora, Justo Torres, José Antonio “el
Barbero” (p.19). El propio Andrés Ballesteros formaría una peña en su bar,
el de los Tarantos. Pero la peña que hasta hoy sigue siendo la más sólida es la
de Los de Montoya y Chacón.
Por
otro lado, hay asociaciones flamencas: “Asociación Cultural Flamenca Cantando
al Alba, Asociación Cultural Amanecer, Asociación de arte y Baile Rosa
Mercedes; y algunas que se dedican exclusivamente al baile como la Asociación
Capricho Gitano, la Academia de Baile Daniel Castellanos. Es posible que me
haya dejado fuera no solo alguna asociación, sino personas que por cuenta
propia cantan y bailan flamenco.
La
relación del flamenco en Tomelloso con la comunidad de la etnia gitana es otro
campo digno de ser estudiado. En la actualidad, cuando le consulté a un
conocido mío, gitano, sobre si había alguna asociación gitana o algún
relacionados con el flamenco, este me respondió lo siguiente: “Pues que yo sepa
no hay ninguna peña de gitanitos. La mayoría de los gitanos aquí, en Tomelloso,
son evangélicos y el cante lo dedican a Dios.
La mayoría del flamenco puro, puro, lo hacen ahora los castellanos”.
Luego le pregunté: “Cuando os reunís para alguna celebración familiar, aquí, en Tomelloso, ¿no cantáis algo de flamenco? Y él me respondió: “Sí, sí cantamos y mucho, cuando estamos de fiesta y la mayoría de los días los gitanos cantamos a nuestra bola. Ya sabes que somos una etnia de alegría”.
La
peña de Los de Montoya y Chacón
Según
el documento de sus estatutos sometidos al Excelentísimo Sr. Gobernador Civil
de la provincia de Ciudad Real, la creación de esta peña fue aprobada el 27 de
abril de 1967. Su sede oficial en aquel tiempo se encontraba el número 1 de la
calle Pintor López Torres. La Comisión Organizadora las formaban: José Rodrigo,
Luis Torres, Tomás Casero, Luis Díaz (“Hormiga”), Pedro Quevedo, Ramón Serrano,
José María Cepeda, Juan Torres Grueso, José Gil, José Moreno y Fernando
Astilleros (quien aparece firmando como “Presidente” en las fichas de socios
que se conservan en el local de la Peña (un espacio bastante precario de la
plaza de Toros de Tomelloso). Reproducimos una foto hecha después de la
creación de la peña, el 25 de diciembre del año 1968.
La
finalidad de esta peña, según el artículo segundo, era: “…aunar, purificar y
fomentar la afición hacia el Arte Flamenco…”. [2] En nuestro encuentro con
algunos miembros de la peña actual, pudimos charlar sobre el pasado y el
presente del flamenco en Tomelloso.
En este momento la peña tiene unos 30 socios (6 de ellos son mujeres, una de ellas es la cantaora Pilara Cano). Dentro de las actividades (sin ánimo de lucro), dan clases de guitarra y de baile (especialmente Yolanda Valdés). Según ellos y ellas, la afición al flamenco es “floja” actualmente.
Pedro Alcántara guitarra y Jesús Roncero y José María Rodrigo cantando -Viernes 6 de noviembre de 2024
Aunque
son más aficionados al flamenco tradicional, reconocen el valor innovador que
han tenido algunos famosos en el ámbito flamenco como Morente, la Niña Pastori,
Carmen Linares, Camarón de la isla, Pitingo e Israel Fernández, por ejemplo.
Cuando les menciono a El Niño de Elche, me dicen que eso ya es otra cosa, con
respeto, pero que ya son innovaciones que se alejan demasiado del flamenco puro
que a ellas y a ellos les gusta.
Para la peña, son ya nombres históricos fundamentales, dentro de Tomelloso: Félix Grande, Tomás Casero, Inocente Picazo, José María García, José Moreno, Vicente Briones, José María Cepeda, Andrés Ballesteros, Fernando Astilleros Castell, Basilio Villalta (cuya casa es casi un museo y yo pude visitarla hace años), Serafín Erizo, Justo Torres (padre e hijo) y, en este momento, los más famosos Mario Herreros y José Almarcha; sin olvidar que en sus inicios el famoso guitarrista Oscar Herreros y su padre también estuvieron muy ligados al flamenco de Tomelloso.
La peña de Los de Montoya y Chacón forma parte del patrimonio inmaterial de Tomelloso, pero no recibe ninguna subvención del Ayuntamiento, lo cual es totalmente injusto puesto que, aunque solo fuera por su tesón y por su valor histórico, esta Peña debería tener prioridad en cuanto a ayudas permanentes por su valor, su dedicación y el fomento del arte flamenco en Tomelloso.
Agradecemos, pues, que nos recibieran (a mis amigos Juan, Godo y yo) su presidente, y excelente cantaor, José María Rodrigo Ortiz, el guitarrista Pedro Alcántara, Jesús Roncero (cantaor), Miguel Ángel Jiménez Dueñas y Mari Carmen Lomas Moreno. Esperamos que estos primeros apuntes sirvan para incentivar a los amantes del flamenco de Tomelloso a ir aportando más información y documentación, y que algún día se pueda crear el archivo y publicar la historia del flamenco en Tomelloso.
[2]
Agradezco a mi amigo Juan Parra Navarro el haberme prestado el documento de los
estatus de la “Peña Flamenca los de Montoya y Chacón”. También agradezco a mi
otro amigo, Godo Sevilla Sancho, toda la información gráfica y verbal que me ha
ido aportando tanto él como su esposa, especialmente sobre su suegro Tomás
Casero, un personaje imprescindible para la historia del flamenco en Tomelloso.
Y, por último, pero fundamental, el “guion” (y las fotografías) que me entregó
el periodista Carlos Moreno Benito.
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Miércoles, 2 de Abril del 2025
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