Con el lema tan sugerente que este año nos ofrece
la Campaña de Manos Unidas:
“Compartir es nuestra mayor
riqueza” durante las dos primeras semanas
de febrero en el cole San Antonio
nos dejamos sensibilizar y hemos trabajado en las aulas cual es nuestra
mayor riqueza para poderla compartir, en respuesta a los problemas globales
como la desigualdad, la pobreza y el deterioro ambiental.
Aunque somos pequeños sabemos revisarnos interior y
exteriormente, así como poner nombre a muchos gestos, acciones, emociones que
colaboran en la construcción de un mundo mejor para todos. Este año un árbol
nos ha servido de hilo conductor para sintetizar el diálogo que hemos mantenido
en las clases.
Hemos descubierto que nuestro árbol se alimenta de
la Palabra de Dios, del ejemplo de la vida de Jesús,
de la Eucaristía, de los testimonios de los misioneros, y de tantas
personas que sienten el dolor del otro como suyo y no se quedan de brazos
cruzados, responden al grito de la humanidad sufriente y al clamor de la
Madre Tierra.
La savia que recorre el interior del árbol desde
las raíces fortalece el tronco y da verdor a sus ramas de las que brotan frutos
de distintas maneras, lo cual hemos representado con nuestras manos, cada una
de un tamaño diverso, con una decoración distinta y con un compromiso personal
diferente, pero con un objetivo común: tender una mano generosa y solidaria a
los más pobres para conseguir la prosperidad para todos, optimizar la vida para
toda la humanidad.
Los árboles producen oxígeno, purifican el aire,
forman suelos fértiles, sirven como refugios para la fauna, propician el
establecimiento de otras especies, regeneran los nutrientes del suelo y dan sombra,
alimentos y regalan
vida. Y los
niños y niñas del cole San Antonio,
con sus familias y sus maestros queremos ser este árbol solidario
que produzca todos esos beneficios a las personas, que
comparta todas esas riquezas a la sociedad, al mundo.
Deseamos ser oxígeno, purificar el aire con valores
como la solidaridad, el compromiso, el amor, la cooperación, la sostenibilidad,
la gratitud, la responsabilidad, la empatía, la bondad o la paz, entre otros;
enriquecer la tierra con nuevos hábitos, aunque tengamos que aprender a
desaprender para integrar y accionar nuevos modelos que reduzcan errores
repetitivos que nos permitan un desarrollo ascendente para todos; deseamos ser
un árbol que proteja a los demás de las injusticias siendo justos con los dones
que hemos recibido, buscando el Bien Común, dando cobijo y haciendo de nuestra
persona un lugar en el que poder descansar para regalar vida y Vida abundante.
Queremos ser esa semilla de cambio y transformación
que regenere el ambiente y donde se pueda respirar aire puro en el que la
equidad sea una realidad ante tantos intereses económicos e inicuos que, hoy
por hoy, dominan el mundo con demasiada facilidad, situando a las personas y a
su cuidado en el centro.
Con este gran deseo el pasado jueves 20 de febrero
concluimos las actividades programadas para la Campaña
escolar trayendo un pequeño
donativo que pueda sumarse a los proyectos de
Manos Unidas en este 2025, bailando al ritmo que cuatro
alumnas de 5º y 6º nos marcaron a todos y tomando una cata de aceite con tomate
solidaria que las responsables de la AMPA nos ofrecieron con mucho cariño.
GRACIAS A TODOS
POR VUESTRA GENEROSIDAD Y POR HACERLO POSIBLE UN AÑO MÁS.
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Viernes, 4 de Abril del 2025
Viernes, 4 de Abril del 2025
Viernes, 4 de Abril del 2025