Rocío es una mujer con una amplia cultura y mucho
entusiasmo que le ha acompañado a lo largo de toda su trayectoria profesional.
Ha dedicado cuatro décadas de su vida a engrandecer la riqueza cultural de su
pueblo: Tomelloso. Me quedo sorprendida escuchando todas las historias que sabe
y todas sus experiencias vividas. Hablar con ella es adentrarse en un universo
mágico e indagar en nuevos descubrimientos sobre la vida de muchos personajes
ilustres de Tomelloso. Una de sus frases a lo largo de esta entrevista es: “He
hecho biblioteca”. Recientemente ha sido galardonada con el Premio de Terrera
2025, ya que fue una de las primeras mujeres profesoras en el IES Eladio
Cabañero.
Entrevista
Haciendo
un poco de historia, Rocío me cuenta dónde estaba ubicada la primera biblioteca
de Tomelloso. Era en la planta baja del edificio que ocupa ahora la Policía
local. Francisco García Pavón fue su fundador y era el director de ésta por
aquel entonces. Sólo se hacían préstamos los sábados, y éste se sorprendía de
ver llegar a un chico delgado con los cántaros de leche en su bicicleta, que
era Félix Grande, y a otro con las manos llenas de yeso, Eladio Cabañero. Se
llevaban libros de poetas tan importantes como Jorge Manrique, Miguel Hernández
e incluso libros clásicos de la Antigua Grecia como la Odisea. Pavón fue desde
entonces un gran mecenas de ellos y los impulsó en sus respectivas trayectorias
profesionales. Aquí se forjó una gran amistad y el núcleo de la cultura
tomellosera en Madrid, al que se unió también Antonio López García.
—¿Cómo fueron sus primeros inicios en la
Biblioteca?
—Recuerdo perfectamente aquellos
primeros días con una mezcla de inquietud e intensa responsabilidad, pero
muchísima ilusión ante el reto que se abría ante mí. Tuve que afrontarlo con
gran esfuerzo pues me vi sola, sin pautas ni orientación. Me encontré con una
biblioteca fría que se compensó con el afecto y el calor con el que me
recibieron Flora, la auxiliar bibliotecaria, y Francisco, el conserje,
compañeros inolvidables. Vi que requería un cambio de 360 grados para llenarla
de vida y contenido. A ello se unía que el edificio carecía de las condiciones
e instalaciones necesarias para un pueblo con más de 35.000 habitantes.
Pero
a pesar de los muchos inconvenientes que encontré, me considero una afortunada
por haber iniciado mi vida profesional en una década prodigiosa como la de los
ochenta, cuando a nivel cultural la gente estaba tan ávida de conocimiento.
Eran los rompedores años de la Movida madrileña y
aunque Tomelloso era un punto pequeño de la geografía, también aportó su propia
revolución cultural.
—¿Cómo logró
involucrar a otros colectivos o instituciones en las actividades culturales de
la Biblioteca?
—Tenía
ante mí todo por hacer, pero tuve la suerte de coincidir con Valentín
Arteaga, un tremendo promotor cultural. Un gran poeta y erudito en toda la
extensión de la palabra. Nos conocimos y enseguida creamos el grupo literario
Jaraíz, que fue todo un revulsivo para jóvenes y adultos, generando una intensa
actividad con conferencias, ciclos literarios, presentaciones de libros y exposiciones.
—¿Ha
tenido alguna relación la Biblioteca con la Fiesta de las Letras?
—La
Fiesta de las Letras comenzó en el año 1944, antes de la existencia de la
Biblioteca, y ha llevado su propia vida. Hay que agradecérselo, entre otros, a
Juan Torres Grueso, a García Pavón y a José Antonio Torres, que fueron quienes
la impulsaron. Este último, importante tomellosero empresario del vino, amante
de la literatura que frecuentaba los cafés literarios madrileños y apoyó mucho
este certamen desde sus inicios. Por eso uno de los premios lleva su nombre.
La
Fiesta de las Letras es un certamen único del pueblo de Tomelloso, que nos da
prestigio y nos sitúa en el mapa literario nacional.
Desde
la Biblioteca, he tenido el honor de ser secretaria de los jurados en numerosas
ocasiones, conocer a los poetas y escritores tan ilustres que han formado parte
de ellos.
Logros
y evolución
—Durante su
etapa como directora de la Biblioteca, ¿cuáles fueron los proyectos más
significativos que logró implementar?
—Por suerte han sido tantos y tan
variados que es muy largo enumerarlos, pero puedo citarte:
-
La puesta en marcha de las Jornadas de Animación a la Lectura para jóvenes y
niños que tuvieron la oportunidad de conocer personalmente a grandes
autores y charlar con ellos, algo muy pionero para la época. Las ideamos entre
el Centro Coordinador de Bibliotecas de Ciudad Real y compañeras bibliotecarias
de varios municipios cercanos, extendiéndose la iniciativa a toda la provincia.
Los jóvenes de Tomelloso leyeron y hablaron con escritores de la categoría de
Rosa Montero, Javier Marías, Sánchez Dragó, José Luis Sampedro, Julio
Llamazares, Alonso de Santos, José Luis Cabañas, Moncho Alpuente, A. Vázquez
Figueroa… También se dedicaron jornadas a la música y al cine, trayendo a
personajes míticos como Loquillo, Rosa León o “el Lute”.
-
Los Encuentros Literarios con primeras figuras del panorama nacional. En
1983 logré traer a autores de la talla de Fernando Vizcaíno Casas y el
dibujante Peridis, auténticos best-sellers de la editorial Planeta. Y a estos
grandes les siguieron periodistas de plena actualidad en esos años, como José
Oneto (Cambio 16) y Joaquín Arozamena (TVE).
Han
sido muchas las figuras que desde entonces han desfilado por la Casa de
Cultura: Mª Teresa Álvarez, Isabel San Sebastián, Almudena de Arteaga,
Alejandra Vallejo-Nájera, Antonio G. Barbeito, Mª Jesús Álava, Javier Urra,
Luis A. de Villena, Irene Villa, Javier Ruíz Taboada, Pedro A. Manglano, Rosa
Ribas, Marta Robles, Carmen Posadas, entre otros muchos, además de autores tan
nuestros como Félix Grande, Sonia García Soubriet, Valentín Arteaga, Natividad
Cepeda o Dany Cuadrado.
-
En 1987 organicé la Semana del Ferrocarril para que llegase un tren a
Tomelloso repleto de amigos de la Asociación del Ferrocarril de España y así
reivindicar la imprescindible vuelta de este medio de transporte público a
nuestro pueblo.
-
Comisariar las exposiciones de Antonio López Torres en Oviedo y en La
Coruña, y la que reunió en el museo un centenar de obras suyas de colecciones
privadas y por tanto desconocidas.
-
La propuesta de dar el nombre de Fco. García Pavón a la Biblioteca Municipal,
recogiendo multitud de firmas de los usuarios que lo apoyaron y que el
Ayuntamiento aprobó en Pleno.
-
Conseguir la donación del legado de El Obrero de Tomelloso
a la Biblioteca Municipal por parte de sus nietos y herederos en 1991. De este
logro me siento enormemente satisfecha.
-
La edición de diversas publicaciones de gran valor documental y
literario:
• El libro recopilatorio Una herencia de amor (2000)
con motivo del 50 aniversario de la Fiesta de las Letras, que incluye
originales textos y fotografías e ilustraciones de Benjamín Palencia, Mingote y
José Luis Cabañas.
• La Poesía completa de Eladio Cabañero (2001)
y la Obra Poética (2003) y la Prosa (2014) de Juan Torres Grueso.
• En 2003, la edición conmemorativa del periódico El
Obrero de Tomelloso, en coordinación con todos los colegios la ciudad, al
cumplirse un siglo de su nacimiento.
• En 2005, como aportación al IV centenario de El
Quijote, rescaté el texto de F. García Pavón La Mancha que vio Cervantes,
que se conservaba en la Biblioteca en apenas unos deteriorados folios impresos,
convirtiéndolo en un precioso libro ilustrado por Andrés Moya y Fermín G.
Sevilla.
• En 2021, por fin conseguí que se editara la
biografía inédita Francisco Martínez Ramírez, El Obrero de Tomelloso. Vida y
legado de un precursor (1870-1949), encargo que recibí de sus nietos y
herederos para dar a conocer la valiosa labor que este hombre hizo por nuestro
pueblo.
-
Los viajes culturales a Madrid, que desde el principio tuvieron un
enorme atractivo para los usuarios de la Biblioteca, y que incluían rutas
literarias y visitas a exposiciones.
-
El Club de Lectura, bastión fundamental de la Biblioteca y gran foco de
encuentro y diálogo entre los lectores, muy vivo a día de hoy.
-
La celebración del centenario de García Pavón en 2019, en el que
la Biblioteca se volcó con un amplio programa de actividades entre las que
destaco la Ruta literaria de F.G. Pavón que diseñé con tanto cariño. Ese
año se inició también el ambicioso proyecto del Plan Municipal de Lectura,
dirigido a toda la comunidad educativa y dedicado a nuestro querido novelista.
Ambos proyectos siguen vigentes.
-Por
último, el dedicado al público infantil. Se trata del Juego Lector del
Verano que iniciamos en 2005 y que sigue realizándose tras veinte años de
éxito total entre niños y padres.
—¿Qué
cambios tecnológicos o culturales supusieron un reto para usted y cómo los
afrontó?
—He
tenido la suerte de vivir la incorporación de la informática al mundo de la
biblioteca, lo que supuso una total revolución y muchísimo trabajo. Esta se
hizo a lo largo tres fases: La iniciamos en 1996 -de la mano del Servicio
Regional de la Junta- con la informatización de todo el fondo librario, de los
carnés de usuarios y del préstamo. A ello unimos también la incorporación de
soportes audiovisuales como cd´s de música, películas y documentales, lo que
supuso un gran atractivo para los usuarios que veían así ampliada la oferta
cultural disponible en la Biblioteca. En el 2000 se instalan varios puntos de
acceso gratuito a Internet y en 2002 se inaugura el Centro de Internet en
colaboración con la Consejería de Ciencia y Tecnología, siendo el de Tomelloso
uno de los pioneros de la región. Esto fue un hito, pues la Biblioteca abría
así sus puertas al mundo de las Nuevas Tecnologías y de la Comunicación.
Finalmente, desde 2019, nuestra Biblioteca está integrada en la Red de
Bibliotecas Públicas de Castilla La Mancha.
—¿Qué estrategias utilizó para atraer
a diferentes públicos, desde niños hasta adultos mayores?
—Una
tan sencilla como abrir las puertas a todos, informando y difundiendo los
muchos servicios gratuitos que la Biblioteca ofrece. Había que actualizar y
ampliar de modo permanente los fondos de libros y revistas, e incluir las
nuevas secciones de cine y música ya citadas, lo que supuso un enorme
incentivo. La otra cuestión fundamental ha sido salir y acercar la Biblioteca a
todos los grupos y colectivos de la ciudad, desde colegios hasta centros de
mayores. Un intenso trabajo, pero muy gratificante.
—¿Qué
importancia tiene la biblioteca como espacio cultural?
—Considero
que es la célula básica e imprescindible de la Cultura. Es el lugar libre y
gratuito para acceder al conocimiento, a la información, al aprendizaje y al
ocio.
—¿Existía
una cohesión entre las bibliotecas?
Al
principio no. Éramos como pequeñas islas, por eso lo primero que hice fue
viajar a Ciudad Real y contactar con una profesional excelente: Mª Teresa
González Marín, que acababa de incorporarse como directora del Centro
Coordinador de Bibliotecas. Ella logró crear una enorme red provincial,
uniéndonos a todos los profesionales y convirtiéndonos en todo un referente
bibliotecario a nivel regional y nacional. Después sí hemos trabajado en una
intercomunicación permanente entre compañeros tanto a nivel provincial como
regional, además de que la ley de Bibliotecas así lo contempla.
—¿Cuál es el
legado del que se siente más orgullosa?
—Pues de HABER
HECHO BIBLIOTECA y haber situado a este imprescindible servicio municipal
en el centro de la vida cultural y de ocio de nuestra ciudad.
Y,
desde luego, satisfecha por haberla dotado de vida y que el ciudadano la sienta
como algo suyo, porque hemos logrado infundir la sensación de ser una gran
familia.
Desde
1996 -con el inicio del carné automatizado- hasta julio de 2022 (año de mi
despedida profesional) la Biblioteca sumó más de 12.000 socios, amén de miles y
miles de usuarios que siguen creciendo.
—¿Qué
valores o ideas intentó trasmitir a las nuevas generaciones a través de su
labor?
—Que
la lectura y la cultura son fundamentales, pues gracias a ellas podemos ser
libres y crecemos como personas, adquiriendo sabiduría y pensamiento crítico
para luchar por una sociedad justa e igual para todos. De ahí mi empeño por
inculcar el hábito lector desde el inicio de la vida, desde la Bebeteca, y
continuar con estrategias y lecturas atractivas implicando a madres y padres.
Mi
intención ha sido siempre contagiar ese torbellino de emociones que te genera
un buen libro, y comprobar cómo enriquece tu imaginación, tu lenguaje, tu vida
en definitiva… ¡¡Y es que leer es vivir mucho más y mejor!!
—¿Hay
algún proyecto que le hubiera gustado realizar, pero no pudo materializar?
—Sí,
han sido bastantes, pero uno muy deseado y por el que luché es el de haber
instaurado las Jornadas de Novela Policíaca en Tomelloso, estando en la patria
chica de F. García Pavón, creador de Plinio, el primer detective
español.
—¿Cómo
percibe la evolución cultural desde que dejó el cargo?
—Como
bien decía Heráclito: “Todo fluye, nada permanece” y la vida, fuera y
dentro de Tomelloso evoluciona muy rápidamente, por lo que hay que ir
adaptándose a esos ineludibles cambios.
Nuestro
pueblo es emprendedor en todos los sentidos y en la Cultura, por suerte,
también. Y en estos años se ha forjado una cantera riquísima de artistas
emergentes que no para de crecer.
La
programación municipal de teatro, música, arte y biblioteca es muy interesante
y los ciudadanos tenemos que participar activamente de ella. Además, hay
multitud de iniciativas que son muestra evidente de que Tomelloso es un
permanente manantial de Cultura, y yo considero que desde las administraciones
públicas y la iniciativa privada se debe apoyar, estimular y patrocinar.
—¿Qué
otros proyectos le gustaría hacer en un futuro no muy lejano?
—De
iniciar nuevos proyectos, estarían relacionados con lo que siempre me ha
apasionado que es el inagotable mundo de la cultura y de la comunicación. Hay
numerosos aspectos de la historia y vida de Tomelloso que me interesan mucho,
especialmente el legado cultural que han dejado sus personajes ilustres y creo
que hay que ponerlo en valor, para darlo a conocer más allá de nuestras
fronteras locales.
La
entrevista se cierra expresando Rocío tanto su enorme satisfacción por haber
trabajado al servicio de la Cultura, como ese gran anhelo aún inalcanzado que
es: “la necesidad imperiosa de que la Biblioteca Municipal consiga pronto un
edificio con las instalaciones amplias, luminosas, acogedoras y equipadas que
corresponden a un municipio de los habitantes y la categoría de Tomelloso en el
siglo XXI, y a los legados literarios recibidos en estos años”.
Todos
los amantes de la lectura y la cultura nos unimos a este deseo de Rocío,
abogando desde esta tribuna digital para que así se cumpla.
A
continuación, incluyo el siguiente repertorio de fotografías inéditas que muy
amablemente ha cedido Rocío Torres. ¡Disfrútenlas!
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Viernes, 4 de Abril del 2025
Viernes, 4 de Abril del 2025
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