Y nos fuimos alegres a la
feria (la penúltima visita al real de este periodista por este año), contentos,
reconfortados, tranquilos —desaparecieron de golpe todas las fatigas y
tensiones de estos días—, calle Don Víctor adelante, andando incluso con marcialidad
y sin poder sacarnos de la cabeza las estrofas de la “Marcha de la amistad”.
La música, la buena
música, es terapéutica, actúa como un virtuoso trampantojo, liberándonos del
día a día. Y ese milagro, aparentemente sencillo, se obra cada vez que acudimos
a la Gala de la Zarzuela de la Feria que organizan AMAO, la Orquesta
Sinfónica de La Mancha y el Ayuntamiento de Tomelloso. Un espectáculo muy
bien recibido por el público que siempre llena la plaza de España; los
aficionados disfrutan de lo lindo, aplauden, cantan, ríen, acompañan o comentan
los distintos números de una cita que se ha hecho un lugar de prestigio en
las fiestas de Tomelloso. Ni que decir tiene (lo habrá deducido el lector
por el preámbulo) la de ayer fue, de nuevo, un rotundo éxito.
Voces nuevas y nombres
queridos
Entre bambalinas, el presidente de la Asociación Manchega de Amigos de la
Ópera, Javier Benito, nos adelantaba, “nos gusta innovar ya que el
público quiere disfrutar de voces nuevas”.
Así llegaron a Tomelloso
tres “fichajes” de lujo: María Ruiz, soprano internacional que ha cantado
como solista en el Teatro Real y trabajado con la London Symphony Orchestra; el
tenor jienense Ángel Luis Molina; y el barítono Daniel Báñez, de Ciudad Real.
Junto a ellos, el público
volvió a disfrutar de los ya habituales Juanma Cifuentes y Alicia Hervás.
Benito subrayaba también el trabajo de la OFMAN y de su director, Francisco
Antonio Moya, con quienes mantienen “una unión estable que nos da mucha
seguridad”.
Un repertorio variado
y brillante
Comenzó la Gala —que fue
una mezcolanza de temas conocidos y otros novedosos— con el Preludio de “El
bateo”, de Chueca. Ángel Luis Molina continúo con la romanza “No
puede ser”, de “La tabernera del puerto”; María Ruiz interpretó la
habanera de “Monte Carmelo” y el manchego Daniel Báñez defendió
la necesaria y rotunda “Romanza del sembrador”, ya saben, el himno
oficioso de Castilla-La Mancha, que vimos como una pareja bailaba en la fachada
del ayuntamiento.
Con mono, como un obrero
de la canción, Juanma Cifuentes (que se mete al público de Tomelloso en
el bolsillo) cantó e interpretó el tango de “El bateo”. Ya saben, “el
día menos pensado ocurre una barbaridad”, para que luego digan que la zarzuela
es compaciente. Continuó Alicia Hervás con “Me llaman la primorosa”,
de “El barbero de Seevilla”, que fue muy aplaudida. Ruiz y Molina
nos ofrecieron “¿Me llamabas Rafaeliyo?”. La primera parte acabó con la
canción “Quiéreme mucho”, de Gonzalo Roig.
La segunda parte se
inició con Francisco Antonio Moya dirigiendo a la OFMAN el Intermedio de “La
leyenda del beso”. Cifuentes y Hervás continuaron con la Farruca
de “La del manojo de rosas” y sin solución de continuidad, el dúo “Pero
ven acá”, de “La rosa del azafrán”. María Ruiz y Daniel Báñez
bordaron otro conocido dúo “Hace tiempo que vengo al taller”.
El Intermedio de “La boda de Luis Alonso” nos previno de lo que se nos
venía encima: la descacharrante, descarada y maravillosa versión del “¡Ay
ba!” de “La Corte de Faraón” que hizo Juanma Cifuentes.
Disfrazado, con
desvergüenza, el cantante pidió que el público hiciera el coro de un número
“que lo necesita” y del que el manchego ofreció varias versiones, con letras
sicalípticas y adaptadas a los tiempos modernos. Las carcajadas continuaron
una vez acabado el número. Continuó la gala con otra gran interpretación, “Ay
mi morena” de “Luis Fernanda” con Hervás, Ruiz, Molina y Báñez. Moya
intervino para destacar la importancia de la zarzuela, un género que la
OFMAN defiende a capa y espada: “somos seguramente la orquesta de España que
más la interpreta”.
Ovación final y
despedida con amistad
La Jota de “La Dolores” fue el brillante colofón de una gran noche de zarzuela. El público premió a cantantes y músicos con una sonora y larga ovación. Aún quedaba la “Marcha de la amistad” de “Los Gavilanes”. Y, como iniciábamos esta crónica, con las estrofas de la pieza: “amigos, siempre amigos, juntos marchemos en las luchas de la vida”, o “y acaben los odios y las guerras”, nos fuimos a la feria.
{{comentario.contenido}}
"{{comentariohijo.contenido}}"
Sábado, 30 de Agosto del 2025
Sábado, 30 de Agosto del 2025
Sábado, 30 de Agosto del 2025