Opinión

Raúl del Pozo. Una pincelada en mi memoria

Juan de Dios Ramírez-Heredia | Jueves, 12 de Marzo del 2026
{{Imagen.Descripcion}}

Desde hace algunos años mis hijos, el resto de mi larga familia y buena parte de mis amigos, gitanos y no gitanos de mi entorno, insisten en que debo escribir mis memorias. Sobre todo, quieren que no queden en el olvido algunos momentos de mi historia personal que pertenecen más al Pueblo Gitano de mi entorno que a mí mismo.

Y la verdad es que hace tiempo que empecé a redactarlas. Pero el trabajo, las circunstancias sociales y políticas que me afectan personalmente, y el esfuerzo de memoria que supone recordar escenas irrepetibles de mi juventud han ido posponiendo los ratos que debo dedicar, más que a escribir a enjaretar adecuadamente los acontecimientos.

Pero hoy he decidido expurgar en mis recuerdos la narración que un día me hizo Raúl del Pozo en una reunión con amigos que coincidimos en Madrid con motivo de la puesta en escena de un atractivo espectáculo de flamenco.

Estábamos sentados en un céntrico bar de la Gran Vía madrileña cuando Raul dirigiéndose a mí me dijo:

—Juan de Dios tengo que contarte algo que te va a sorprender por lo inusual y espontáneo de la protagonista de la historia. Voy a referirte los comentarios que un día hizo Lola Flores sobre tu persona. Porque, añadió, tú conoces personalmente a Lola ¿no?

—Naturalmente. Y no solo eso, ya que ella nació en Jerez de la Frontera y convivió con mi madre y mis abuelos durante toda su niñez y su adolescencia. Más tarde, siendo yo director y presentador de un programa flamenco en Radio Nacional de España, que se emitió diariamente durante diez años, la entrevisté y la presenté en algunos eventos en diferentes escenarios barceloneses.

—Bien, añadió Raúl del Pozo, pues prepárate para oír lo que seguramente jamás te podrías imaginar.

Sin saber por qué la conversación entre los contertulios derivó hacia el momento político que se vivía en España y alguien habló de Juan de Dios Ramírez Heredia destacando su condición de ser gitano andaluz. A lo que Lola Flores respondió con seguridad:

—Señores: Juan de Dios es un político desaprovechado. El presidente del Gobierno debería nombrarlo ministro.

Según me contaba Raúl del Pozo las palabras de Lola Flores fueron apoyadas con firmeza por todos los presentes. Lo que animó a Lola a añadir lo siguiente:

—Nada de ministro. El Rey debería nombrar a Juan de Dios presidente del Gobierno. Seguro que lo haría mejor que cualquiera de los gachés que hoy mandan en España.

Aquí Raúl me dijo que algunos de los presentes asintieron, aunque no tanto como en su propuesta anterior. Que Juan de Dios fuera ministro ya les parecía suficiente. Pero Lola, la gran Lola Flores, genio del arte gitano-andaluz, se sintió conmovida y sus ancestros gitanos se revolvieron para empujarla a decir con la fuerza y el arte con que ella revolucionaba los escenarios:

—Señores, olvídense de todo lo que he dicho. Juan de Dios Ramírez-Heredia no debe ser Ministro ni Presidente del Gobierno. Juan de Dios, por gitano, por ser el político que mejor habla de todo el Congreso de los Diputados, merece ser nombrado Dictador.

Y hoy yo, cuando mi amigo Raúl del Pozo está ya junto a Lola Flores en el gran tablao flamenco del Cielo, donde Dios Padre acude de vez en cuando para olvidarse de lo que aquí abajo hacen algunos “payos”, tal vez siga los consejos que Lola y Raúl son capaces de transmitir al Creador de la humanidad. 

Juan de Dios Ramírez-Heredia Montoya
Abogado y periodista

94 usuarios han visto esta noticia
Comentarios

Debe Iniciar Sesión para comentar

{{userSocial.nombreUsuario}}
{{comentario.usuario.nombreUsuario}} - {{comentario.fechaAmigable}}

{{comentario.contenido}}

Eliminar Comentario

{{comentariohijo.usuario.nombreUsuario}} - {{comentariohijo.fechaAmigable}}

"{{comentariohijo.contenido}}"

Eliminar Comentario

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter

Haga click para iniciar sesion con

facebook
Instagram
Google+
Twitter
  • {{obligatorio}}